Psicóloga del PANI relata ataque a balazos: “Vi un láser verde en mi pecho”

Una psicóloga del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) relató el momento en que un hombre le apuntó con un láser verde al pecho antes de que ella y una compañera fueran atacadas a balazos durante una intervención en la zona de Jacó.
"Vi un láser verde en mi pecho. En ese momento les pedí a todos que bajaran las cabezas porque nos iban a disparar", recordó la funcionaria, quien pidió proteger su identidad por temor a represalias.
El ataque ocurrió el 3 de enero de 2024, cuando el equipo del PANI se desplazó cerca de la medianoche para atender un caso de violencia doméstica. El objetivo era trasladar a dos menores donde su abuela, mientras la madre presentaba la denuncia.
Según relató la psicóloga, antes de ingresar al barrio solicitaron acompañamiento de la Fuerza Pública. Sin embargo, les indicaron que únicamente había una patrulla disponible para atender Garabito y Tárcoles, por lo que no podían acompañarlas.
La funcionaria aseguró que les recomendaron que, si observaban alguna situación extraña, se retiraran del sitio y llamaran a la policía.
Cuando llegaron al lugar, observó unas luces que le llamaron la atención. Poco después vio el láser apuntando directamente hacia su pecho.
"Yo echo reversa como 50 metros y empieza la balacera. Nos estaban atacando a nosotros. A como yo puedo, maniobro el carro y logramos salir de ahí. Son lugares tomados por grupos criminales", contó.
De acuerdo con el testimonio, el vehículo recibió varios impactos de bala, entre ellos en la parte trasera, en uno de los costados y en una de las llantas.
Después del ataque, la psicóloga permaneció incapacitada durante cuatro meses por el Instituto Nacional de Seguros (INS).
Cuando regresó a trabajar, recibió la recomendación de no realizar intervenciones de campo durante un tiempo. La funcionaria también solicitó ser trasladada a otro puesto, pero aseguró que la petición no prosperó porque le indicaron que debía contar con una recomendación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Otro episodio ocurrió en Puntarenas
La psicóloga aseguró que el ataque de Jacó no fue el único episodio que ha vivido durante su trabajo en el PANI.
En 2025, mientras laboraba en el centro de atención de Puntarenas, atendieron el caso de una adolescente que, al parecer, mantenía una relación impropia con un adulto.
Después de que la menor fuera llevada a las instalaciones del PANI, varios vehículos llegaron al lugar.
Según la psicóloga, funcionarios de la Fuerza Pública les indicaron que las personas que llegaron estarían vinculadas con un grupo criminal conocido como "El Diablo".
"Esa banda quería llevarse a la adolescente porque parece que ella andaba con uno de ellos", afirmó.
La situación llevó a que un grupo de Apoyo Operacional (GAO) permaneciera durante la noche en las instalaciones del PANI para resguardar al personal. Al día siguiente, la adolescente fue trasladada hacia a otra zona.
Después de este episodio, la funcionaria volvió a quedar incapacitada. Posteriormente tomó alrededor de tres meses de permiso sin goce de salario.
La funcionaria tiene seis años de trabajar en el PANI. Durante cinco años y cuatro meses estuvo en el Departamento de Atención Inmediata de Puntarenas, donde tenía una plaza en propiedad.
Tras varios episodios que, según relató, afectaron su seguridad y salud emocional, renunció a ese puesto. Actualmente continúa trabajando para el PANI, pero en una plaza interina en Heredia.
"Por eso yo al final renuncié por la burocracia y porque la afectación, a nadie le importó", afirmó.
"Los funcionarios estamos expuestos"
La psicóloga considera que las condiciones de trabajo de los funcionarios del PANI han cambiado debido a la violencia que enfrentan en algunas comunidades.
Según explicó, los funcionarios deben ingresar a zonas donde operan grupos criminales y atender situaciones relacionadas con adolescentes que, de acuerdo con su experiencia, pueden estar vinculados con delitos como sicariato o narcotráfico.
Mencionó como ejemplo sectores de Barranca, donde, según dijo, han recibido advertencias de la Fuerza Pública sobre los riesgos que enfrentan durante las intervenciones.
"La Fuerza Pública nos ha dicho más de una vez: ¿cómo ustedes no tienen equipos de protección? ¡Ustedes pueden recibir un disparo, una pedrada!", relató.
También aseguró que vehículos institucionales han sido apedreados en varias ocasiones mientras realizan intervenciones en sectores considerados peligrosos.
Ante estas situaciones, considera que el PANI debe establecer protocolos específicos para proteger a sus funcionarios cuando deban ingresar a comunidades de alto riesgo.
"A la institución le urge protocolos para la protección de los funcionarios", afirmó.
Además, pidió que se refuerce la cantidad de personal y que la institución cuente con atención especializada en salud mental para quienes enfrentan situaciones traumáticas durante su trabajo.
A su criterio, actualmente gran parte de esa atención termina trasladándose al INS después de que los funcionarios resultan afectados.
"El PANI nunca resolvió nada", sostuvo la psicóloga al referirse a las situaciones que, según su relato, enfrentó durante los años que trabajó en Puntarenas.
La funcionaria considera que los riesgos que enfrentan los trabajadores deben ser atendidos antes de que ocurra una tragedia.
¿Qué dice el PANI?
Ante los cuestionamientos sobre la falta de protocolos para proteger a los funcionarios que ingresan a zonas de riesgo, el PANI reconoció que el aumento y la complejidad de la criminalidad, así como su impacto en los menores de edad y sus familias, exige reforzar las medidas de seguridad.
La institución informó que trabaja en un "Protocolo para la intervención institucional en escenarios inseguros y zonas de alta peligrosidad".
"El objetivo es establecer un marco institucional que permita dirigir acciones por parte de las personas funcionarias, diferenciando el proceso técnico de protección de las personas menores de edad y sus familias y las medidas de seguridad del personal. Este protocolo tiene un enfoque interdisciplinario e interinstitucional, es decir, una respuesta articulada del Estado", agregaron en el PANI.