“Es el mejor regalo de cumpleaños”: Papá de cruzrojista tico celebra heroico rescate en Venezuela
Sergio Madrigal es el papá de Allan Madrigal, el paramédico de la Cruz Roja Costarricense que forma parte de la brigada que está en Venezuela ayudando en las labores de rescate tras el doble terremoto de la semana pasada.
Allan fue el primero en descubrir que Hernán Gil estaba con vida y que, hasta este jueves, fue rescatado con éxito. En una entrevista con este medio, Sergio comentó que él y su esposa consideran que este milagro es el regalo de cumpleaños del socorrista, quien lo celebró en medio de las labores humanitarias.
El papá del paramédico atendió nuestra llamada telefónica durante un descanso en su guardia como enfermero voluntario en el Comité Metropolitano, en el centro de San José. Relató que su hijo cumplió años el viernes 26 de junio, dos días antes de localizar a Gil entre los escombros del Centro Comercial Galerías Playa Grande, en Playa Grande de La Guaira. Aseguró que ese momento fue mucho más que especial.
Cuando vi esto (rescate) fue como el premio que él recibió de cumpleaños, porque el viernes pasado cumplió 33 años. Ahora la mamá me chateó y me dijo: "es el regalo de cumpleaños que pudo haber recibido", porque en realidad a uno lo llena mucho de motivación saber que él siempre se ha esforzado, ha tratado de hacer las cosas bien y obviamente no las ha hecho solo.
Después describió cómo reaccionó al enterarse del rescate, tras muchas horas de trabajo, mientras cumplía con sus labores como voluntario.
Curiosamente me di cuenta mientras andaba en un servicio en la Cruz Roja atendiendo a una persona y en el camino nos dimos cuenta por el voceo de radio que habían dicho que encontraron a la persona. Entonces, uno siente esa emoción y agradecido por las personas, porque yo sé que muchas personas a uno le mandan mensajes que para uno son motivadores y de alivio.
También se mostró orgulloso del resto del grupo que participó en el rescate, porque todos trabajaron unidos para hacerlo posible. Aseguró que conoce a cada uno de los integrantes y garantizó que, cuando Allan regrese al país, vendrá con una enorme satisfacción por haber podido aplicar todo lo que ha aprendido.
Este operativo comenzó la tarde del domingo 28 de junio, cuando un vecino buscó a Allan para avisarle que había un sobreviviente entre los escombros del centro comercial. El paramédico realizó varias pruebas para verificar la información y, tras varios intentos junto con otro socorrista, confirmaron el hallazgo. Su padre contó cómo reaccionó al conocer la noticia.
Fue muy emocionante, pero a la vez una tranquilidad, de que todo lo que la persona se esfuerza, cuando entra a una institución, que sea voluntario, cuando él entró, tiene sus frutos, ¿verdad? Y el salvar a una persona, el escucharlo en las entrevistas es algo importante, porque usted le está dando un alivio a una persona, a una familia, y de saber que ese momento, uno se emociona decir, qué lindo, fue él.
Con el paso de los días, la familia de Allan estuvo muy atenta a las actualizaciones del equipo de prensa en el sitio. Al conocer a la perfección su labor, eran conscientes de que existía la posibilidad de que la estructura cediera y lo afectara, por lo que mantuvieron la calma hasta este jueves, cuando los trabajos finalizaron.
El joven conversó durante estos días con su mamá. Según contó Sergio, lo que más lo impactó fue la forma en que su hijo describió la zona del desastre.
Él le decía a la mamá: "mami, aquí huele a muerte, se siente un ambiente que solo en unas películas se ve todo destrozado", como ver una película de guerra.
Desde muy joven
Allan forma parte de la Cruz Roja desde los ocho años. Inició como voluntario, inspirado por sus padres, quienes también sirven en la institución. Se formó en el Comité Metropolitano de San José, posteriormente estuvo en el comité del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y actualmente labora en el comité de Montes de Oca.
Se ha especializado como socorrista con cursos en el extranjero. Ha viajado a Chile, Guatemala y México para fortalecer sus conocimientos, lo que fue clave para que la institución lo tomara en cuenta para integrar la brigada especial USAR que viajó a Venezuela para apoyar las labores de rescate.
Una de las claves de su crecimiento ha sido el legado de sus padres, quienes acumulan más de 40 años como voluntarios de la Cruz Roja. Gracias a ese esfuerzo, asegura su padre, Allan ha logrado dejar el nombre del país en alto.
Uno está acá por gusto, por placer, por eso que usted siente, esa ayuda, esa necesidad de ayudar a los demás y saber que él anda allá, viera que uno, pues uno dice, bueno, dejó un camino hecho que él quiso hacerlo, nadie lo obligó, es algo que uno se siente orgulloso y agradecido con Dios.
Mientras tanto, Sergio y su esposa continuarán con sus labores dentro de la institución mientras esperan el regreso de Allan al país para celebrar este logro, fruto de su constancia y vocación, y demostrar que Costa Rica cuenta con cuerpos de socorro capaces de realizar un trabajo de alto nivel en los momentos más difíciles.

