Estrategia del OIJ permitiría cerrar el año con menos de 800 homicidios
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) proyecta cerrar el 2026 con menos de 800 homicidios, gracias a una estrategia que ha permitido asestar importantes golpes al narcotráfico, actividad que provoca el grueso de las muertes violentas y que en 2025 provocó la mayoría de los 873 asesinatos.
La piedra angular es el Plan Estratégico de Contención y Control de la Violencia (Pecov), ejecutado por la policía judicial y que está enfocado en distribuir los recursos en cuatro ejes contra el narcotráfico.
El primero es el combate directo al narcomenudeo, que genera los mayores focos de agresiones armadas y homicidios. El OIJ también optó por crear oficinas especializadas en crimen organizado en todas sus sedes regionales, con cerca de 300 nuevas plazas policiales dedicadas exclusivamente a esta materia.
Además, una herramienta denominada Decisor utiliza software e inteligencia policial para cruzar información en tiempo real sobre estructuras criminales activas y priorizar los objetivos de alto perfil que generan mayor violencia.
A esto se suma la concentración de recursos forenses y analíticos en el seguimiento exhaustivo de cada asesinato, mediante mesas de trabajo que incluyen incluso al director del OIJ, en las cuales se han logrado encontrar nexos entre casos e incluso resolver investigaciones.
Michael Soto, director interino del OIJ, explica que esta estrategia de alto impacto ha permitido contener y desacelerar de forma paulatina la ola de asesinatos que se desbordó en el país desde 2023.
El resultado es que, a la fecha, se registra una disminución de 67 homicidios con respecto al mismo periodo del año pasado, un logro que el jerarca atribuye a un trabajo sostenido sobre estructuras criminales muy específicas y concretas, cuyos resultados son visibles para la población.
De acuerdo con los datos compartidos por Soto, el país ha experimentado una tendencia a la baja en los últimos años, al pasar de 905 homicidios en 2023 a una proyección de menos de 800 casos para este 2026.
Regiones calientes
La estrategia del OIJ se ha enfocado en disminuir la violencia en puntos geográficos considerados "calientes". Entre las intervenciones y acciones de contención más importantes destacan los trabajos realizados en Limón, Batán, Guápiles y algunos sectores de Guanacaste.
En San José, las autoridades han concentrado esfuerzos en todo el sur de la capital y parte del noreste, logrando desacelerar la criminalidad mediante una atención estratégica y la detención de delincuentes considerados generadores de violencia.
Pero, a pesar de la tendencia generalizada a la baja en casi todas las provincias, Cartago y Puntarenas se mantienen como las excepciones, con incrementos en sus cifras de violencia.
En el caso de Cartago, Soto explicó que durante el primer semestre del año se dio la pugna por territorios entre grupos delictivos específicos, como Los Maruja, Los Gery, la banda de Gordo Julio y Los Chacales.
La respuesta de las autoridades consistió en realizar detenciones estratégicas de sujetos que actualmente se encuentran privados de libertad. Con estas acciones y la previsión de nuevas capturas antes de fin de año, el OIJ espera nivelar la situación y cerrar 2026 con cifras similares a las de 2025.
Por su parte, Puntarenas ha registrado brotes de violencia a lo largo de su territorio, especialmente en el Pacífico Sur, el Pacífico Central, en zonas como Quepos y en el cantón central.
Para mitigar esta situación, el OIJ y la Policía de Control de Drogas (PCD) desarticularon este año dos agrupaciones criminales de gran relevancia en el cantón central, así como al grupo de Alejandro Arias Monge, alias "Diablo", en el Pacífico Central.
Las autoridades prevén que estas desarticulaciones generen una desaceleración de los homicidios hacia el cierre del año. Entre el 78% y el 80% de la violencia y los homicidios en el país responde a disputas por el tráfico local de drogas y no al tráfico internacional.
La zona sur del país, que abarca desde Punta Burica hasta el Pacífico Central, sigue siendo un territorio estratégico por ser la principal puerta de entrada marítima para cargamentos de cocaína y marihuana procedentes del sur del continente, donde también se reporta un repunte de casos.
Para Soto, estos resultados muestran el compromiso de la Policía Judicial, dados los resultados positivos pese a los recortes financieros y la capacidad limitada con que cuenta. En ocasiones, los recursos de investigación deben movilizarse de forma alterna entre regiones —como Limón, Batán y Puntarenas—, lo que dificulta accionar simultáneamente en todos los puntos del país.
Los números
Los datos del OIJ contabilizan 493 homicidios, frente a los 560 registrados en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, detrás del optimismo de esta cifra global, el análisis de los datos expone contrastes: San José y otras tres provincias reducen sus cifras de violencia.
San José lidera la caída nacional. En el periodo analizado, la capital pasó de 189 homicidios en 2025 a 140 en 2026, una reducción sustancial que empuja la estadística general a la baja.
Alajuela y Heredia también mostraron mejoras considerables, destacando el caso de la provincia florense, que logró reducir sus víctimas a la mitad, al pasar de 26 a 13. El ajuste de cuentas o la venganza continúa siendo el principal móvil de los homicidios en el país.
Aunque la cifra de muertes por este motivo se redujo de 406 a 314, sigue representando la abrumadora mayoría de los casos esclarecidos. Aún quedan 89 expedientes de muertes cuyo móvil permanece "por determinar", debido a que continúan en proceso de investigación.
Uno de los datos más alentadores es la disminución de muertes de inocentes que quedaron atrapados en el fuego cruzado. Pasaron de 60 a 35 vidas.
El retrato estadístico de la víctima de homicidio se mantiene dolorosamente inalterable: hombres jóvenes. Las víctimas de entre 18 y 29 años conforman el grupo más vulnerable, con 171 casos, seguidas de cerca por la franja de 30 a 39 años, con 141.
En conjunto, estos dos grupos etarios concentran más del 63% de los homicidios totales del país.

