Expertas coinciden en que el COVID-19 impulsó aumento en adecuaciones curriculares

Un estudio de la Universidad Hispanoamericana determinó que entre el 2021 y el 2024 las adecuaciones curriculares en estudiantes aumentaron en un 24%. Dos expertas en el tema señalan que esto es una secuela más de la pandemia COVID-19.
Las adecuaciones curriculares son apoyos que se aplican para ajustar el proceso de enseñanza a las necesidades del estudiante. Se dividen principalmente en dos tipos: las no significativas y las significativas.
- No significativas mantienen los objetivos de aprendizaje, pero ajustan la metodología, el tiempo o la evaluación para facilitar el acceso al contenido.
- Significativas, en cambio, implican modificaciones en los contenidos, objetivos o nivel de exigencia cuando el estudiante no logra avanzar al mismo ritmo que el grupo, lo que puede implicar trabajar con aprendizajes de niveles anteriores.
Rezagos tras la pandemia y brechas en el aprendizaje
Para Sharon Solano Mena, decana de la Facultad de Educación de la Universidad Hispanoamericana (UH), durante la emergencia sanitaria hubo una interrupción del proceso educativo, con diferencias importantes entre estudiantes en el acceso a tecnología y en el acompañamiento recibido en casa, lo que, según sus palabras, generó rezagos que todavía se observan en las aulas.
"Hubo una ruptura bastante significativa porque no todos los estudiantes tenían los mismos recursos ni el mismo acompañamiento en casa para desarrollar las guías de trabajo", explicó.
Solano agregó que durante ese periodo muchas familias tuvieron un rol más activo en el aprendizaje, lo que permitió identificar dificultades que antes podían pasar desapercibidas dentro del aula.
También señaló que en los últimos años ha aumentado la apertura hacia la educación inclusiva, lo que ha hecho que los apoyos educativos se vean con menos estigma y se soliciten con mayor naturalidad cuando son necesarios.
Socialización, pantallas y cambios en el desarrollo infantil
La investigadora de la Escuela de Orientación y Educación Especial (EOEE) de la Universidad de Costa Rica (UCR), Laura Matamoros Rodríguez, coincide en que los efectos del cierre de centros educativos por la pandemia siguen presentes, especialmente en las primeras etapas del aprendizaje.
"Por casi dos años la educación fue a distancia y no se tuvo el apoyo directo de los docentes. Eso pudo haber afectado procesos fundamentales en esas primeras etapas", indicó.
Matamoros añadió que el impacto también se refleja en el desarrollo social y emocional de los estudiantes.
"La socialización y el juego cambiaron radicalmente. Hoy vemos estudiantes muy dependientes de las pantallas y eso también influye en el aprendizaje", afirmó.
Las especialistas coinciden en que el fenómeno no responde a una única causa, sino a una combinación de factores asociados a los rezagos educativos y a una mayor identificación de estudiantes que requieren apoyo.
Adecuaciones curriculares aumentan 21,4% en el sistema educativo
Entre el 2021 y el 2024, el sistema educativo pasó de 147.195 a 157.723 adecuaciones curriculares en centros educativos públicos y privados, lo que representa un crecimiento de 7,15%.
Las adecuaciones no significativas continúan siendo las más frecuentes, con 121.774 registros en 2024.
El sector público concentra el 88,53% de las adecuaciones, mientras que el sector privado pasó de 11.786 a 15.559, lo que representa un aumento del 32%.
Por nivel educativo, I y II Ciclo concentran más del 65% del total de apoyos. En el análisis por sexo, los hombres representan entre el 55% y el 60% de los casos, con mayor presencia en las adecuaciones significativas.
El estudio de la Hispanoamericana aclara que estas cifras corresponden a registros de adecuaciones y no a estudiantes únicos, ya que una misma persona puede recibir más de un tipo de apoyo.