Industriales: “La huelga convocada es antipatriótica”
La Cámara de Industrias de Costa Rica rechazó el llamado a huelga por parte del sector sindical para el próximo lunes 10 de setiembre y el resto de la semana, y calificó la actitud como antipatriótica, irresponsable e irrespetuosa por parte de los sindicatos.
Enrique Egloff, jerarca de la agrupación, señaló que el comportamiento de los sindicatos es irrespetuoso con el Presidente, los Poderes de la República y por ende con el pueblo de Costa Rica, además recalcó la importancia de que se apruebe la reforma fiscal en el Congreso.
El representante de los empresarios insistió en que lo irrespetuoso de la actitud sindical se demuestra con no haber aceptado la invitación del Presidente de la República a dialogar y a deponer la huelga.
"Hay sectores que están interesados en velar por sus propios intereses, en lugar de preocuparse por el interés nacional y el bienestar y la estabilidad de todos los costarricenses. Los sindicatos se están comportando de una manera anti-patriótica, poco solidaria e irresponsable porque están preocupándose solamente por proteger y defender sus privilegios que pagamos entre todos. Ya es hora de que entendamos en este país que si no acabamos con los privilegios, ellos van a acabar con Costa Rica", explicó Egloff.
El empresario también señaló que "el país se encuentra con una bomba de tiempo respecto del problema fiscal y los sindicatos se toman el atrevimiento prácticamente de decirle al Presidente de la República, Carlos Alvarado, de una manera irrespetuosa, que si la negociación no se da como ellos quieren, van a seguir manteniendo una huelga. Eso se llama manipulación e irrespeto al Presidente."
Egloff explicó que una crisis fiscal afectaría de la peor forma a la gente humilde de Costa Rica.
"Si no hacemos nada, el déficit del año próximo será de casi un 8% del PIB, las tasas de interés van a ir a la alza, el colón se va a devaluar y si en este momento las familias están luchando para pagar sus deudas, sin la reforma fiscal se van a quedar sin poder pagarlas", mencionó Egloff.
Los industriales fueron enfáticos en que, para arreglar la situación del déficit fiscal, todos los sectores deben poner su grano de arena. También fueron enfáticos en que los sindicatos solo golpean la mesa diciendo que no aceptarán que se toque el gasto público y con eso sus privilegios.
