Inseguridad económica frena planes de maternidad y paternidad entre jóvenes

La inseguridad económica se ha convertido en uno de los principales obstáculos para que los jóvenes den el paso hacia la maternidad o la paternidad.
Así lo reveló según una nueva investigación del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) realizada a más de 108.000 jóvenes adultos conectados a internet en 73 países y territorios.
El estudio, denominado Consulta sobre Futuros Demográficos, llega en un momento en que las tasas de fecundidad disminuyen en gran parte del mundo y crece el debate sobre cómo deben responder los gobiernos a los cambios demográficos.
Los resultados muestran que la mayoría de jóvenes sí quiere encontrar pareja, casarse y tener hijos. De hecho, dos tercios de las personas consultadas consideran el matrimonio como su ideal de vida en pareja y solo una pequeña minoría afirma que no desea tener descendencia.
Sin embargo, la decisión de formar una familia está fuertemente condicionada por factores económicos y sociales.
El 88% de las personas encuestadas señaló la seguridad financiera como un elemento clave para sentirse preparada para ser madre o padre. Además, el 87% mencionó la necesidad de contar con un empleo estable y el 85% destacó la preparación emocional.
El informe concluye que las decisiones sobre tener hijos no dependen únicamente de los deseos personales. También influyen aspectos como la posibilidad de acceder a una vivienda, conseguir trabajo estable, compartir las responsabilidades de cuidado y contar con apoyo para tomar decisiones sobre su proyecto de vida.
En Costa Rica, los datos reflejan una realidad marcada por la preocupación económica. El 71% de los jóvenes que participaron en la consulta considera que enfrenta una alta vulnerabilidad ante riesgos globales como la inseguridad económica, la desigualdad, los conflictos y los desafíos ambientales y de salud.
A pesar de ese panorama, el estudio destaca que en el país persiste un fuerte optimismo sobre el futuro.
Juan Luis Bermúdez, jefe del UNFPA en Costa Rica, indicó que siguen valorando las relaciones de pareja y la posibilidad de formar una familia, pero enfrentan incertidumbre económica y dificultades relacionadas con la vivienda, los servicios de cuidado y la necesidad de una distribución más equitativa de las tareas domésticas y de crianza.
Según Bermúdez, el debate ya no gira en torno a si quieren tener hijos, sino a si cuentan con las condiciones económicas y sociales necesarias para hacerlo.
Otro de los hallazgos del estudio es que existe una diferencia entre las preocupaciones públicas por la caída de la fecundidad y las razones que las personas jóvenes expresan para convertirse en madres o padres.
Ocho de cada diez participantes señalaron que la principal motivación es la alegría y felicidad que aportan los hijos, mientras que los incentivos gubernamentales y la idea de contribuir a la futura fuerza laboral figuran entre las razones menos importantes.
La investigación también identificó un dato particular para Costa Rica. Entre todos los países incluidos en el estudio, el país registró la brecha más pequeña entre la cantidad ideal de hijos que las personas desean tener y la fecundidad real reportada.
