Inversionista argentina que denunció estafa en Tamarindo: “Se apropiaron de mi dinero, jamás me entregaron tierras”

La afectada junto a los denunciados en playa Tamarindo durante una de sus visitas. Tomado del expediente.
Una inversionista argentina denunció a tres hombres y una mujer por estafa con desarrollos inmobiliarios en Tamarindo, Guanacaste, debido a que invirtió $1.4 millones en su proyecto hace varios años y al visitar la zona de sorpresa encontró que las obras nunca se realizaron y ni siquiera había movimiento de tierra.
Tanto la Justicia argentina como el Ministerio Público de Costa Rica tienen una causa penal abierta por el delito de estafa contra los denunciados, que son Lisandro Aloi, Rodrigo Rossetto, Juan Pablo Issel y Damasia Fernández.
CR Hoy contactó a los denunciados para conocer su versión de los hechos y, por medio de un correo electrónico, Issel afirmó que la denuncia responde a diferencias entre socios del proyecto inmobiliario, debido a que una de las partes quiere forzar su salida en condiciones que serían abusivas para los demás. También dijo que en este conflicto, se han dicho cosas y tomado decisiones que no corresponden a la realidad de los hechos.
De acuerdo con el testimonio de la denunciante, por medio de su esposo conoció a Aloi, quien los convenció de invertir en el desarrollo habitacional en Tamarindo. En el 2022, la denunciante entregó todos sus ahorros al proyecto, con la confianza de que los denunciados eran del círculo de amigos de su marido y de que los mantenían informados de avances en el proyecto.
Sin embargo, debido a que el tiempo transcurría y la mujer no recibía pruebas de los avances, decidió viajar a Costa Rica, donde se encontró por primera vez con Issel y Robssetto, a quienes no conocía y que eran los otros socios del desarrollo inmobiliario. La denunciante afirma que los dos mantuvieron el mismo discurso de Aloi, sobre el avance de las obras.
Ella regresó a Argentina esperanzada de que el proyecto avanzaría, pero el tiempo siguió pasando y no existían pruebas reales del progreso de las obras.
Con el paso del tiempo, los aportes continuaron, mientras comenzaron a surgir señales de alerta, como la existencia de hipotecas sobre los inmuebles y la fusión de una de las sociedades con otra propiedad de los imputados. Esto los motivó a investigar más a fondo y descubrieron que en las propiedades donde supuestamente se construían los proyectos, ni siquiera se había iniciado con los movimientos de tierra.

Imagen aérea de uno de los proyectos en playa Tamarindo. Tomado del expediente.
"Las obras eran inexistentes", señala el expediente judicial, el cual incluye fotografías tomadas en octubre de 2025 donde se observa que los lotes permanecían vacíos, pese a que habían transcurrido casi tres años desde las promesas iniciales.
La afectada, en su relato ante el juez en Argentina, fue enfática al señalar: "En otras palabras, me engañaron de principio a fin. Aporté casi un millón y medio de dólares por un desarrollo inmobiliario en el que no se realizó ninguna obra, no recibí ni un título accionario y ahora pretenden que los exonere de su ilícito proceder".