La gran lección de Otto: tragedias continuarán si no hay planificación
En todos los cantones hay zonas vulnerables

Tras la emergencia, debe venir una época de balance: aprovechar la calma para mejorar la planificación.
Luego de la trágica muerte de 10 personas, grandes zonas devastadas por inundaciones, más de 10 mil personas afectadas en 449 poblados en todo el país, la principal lección en blanco y negro que dejó el paso del Huracán Otto sin duda es la necesidad de reforzar acciones preventivas, especialmente en materia de planificación territorial.
Así lo reconocen distintos actores involucrados en el proceso, consultados por CRHoy, quienes más allá del caso de Upala señalan la existencia de zonas vulnerables a emergencias en todos los cantones.
Para el director del Instituto Meteorológico Nacional, Juan Carlos Fallas, la planificación es el tema principal y que, al igual que Upala, existen muchos pueblos con su misma vulnerabilidad a desastres.
El geólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR) Allan Astorga sostiene que "lo primero es despolitizar los comités locales de emergencia. En el caso de Upala, la Universidad Nacional (UNA) hizo una propuesta de plan regulador y en el mismo cantón la gente se opuso. El documento ni siquiera se envió a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) o al Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU). Se engavetó".
Existen 50 municipios que han enviado sus informes a Setena y han sido rechazados en los últimos 6 años, añadió Astorga, para quien la clave para evitar las muertes es la planificación territorial, la gestión de riesgos. "Pero pareciera que estamos entrabados. La culpa no es solo de los municipios, sino del Gobierno Central, particularmente del INVU y Setena. Esto hay que verlo a nivel de todo el país".
A juicio de los expertos, un plan regulador no hubiera detenido los efectos de Otto en Upala; sin embargo, si en el 2012 se hubiera dado el aval al proyecto e iniciado el proceso de reubicación de la mitad de su ciudad lejos del río Zapote -elemento de mayor destrucción tras el paso del huracán- el resultado quizás sería una localidad mejor preparada para enfrentar la situación y con un menor impacto al de hoy: un poblado destruido y cubierto por una avalancha de lodo.
Dionisio Alvarado, coordinador del proyecto de Plan Regulador de Upala de la UNA, explicó que el documento señala claramente las zonas de vulnerabilidad volcánicas, sísmicas, por inundaciones especialmente por los ríos Zapote y Pizote, avalanchas, entre otras, que también habían sido ´mapeadas' desde el 2003 por la Comisión Nacional de Emergencias.
"La Municipalidad debía tomar acciones de no dar más permisos e iniciar proyectos para manejo y reducción de riesgo en las zonas de inundación; proponer ordenadamente el traslado de instituciones públicas y el comercio más antiguo, pero sobre todo tener un Plan de Gestión de Riesgo por distrito, eso se puso en el alcance ambiental. Bijagua es un caso particular en el cual se insistió. Nuestra responsabilidad era con el plan regulador, las sugerencias se hicieron y el plan de riesgo era responsabilidad del Comité Local de Emergencia", señaló Alvarado.

No se deben dar permisos de construcción en zonas de alto riesgo, insisten los expertos.
Barbas en remojo
El Alcalde de Upala, Juan Acevedo, comentó que desde antes de la tragedia en la programación municipal para el primer trimestre del 2017 se tiene previsto la puesta a discusión ante la comunidad el plan regulador.
"Con Plan Regulador o no, era imposible detener este evento. Este proyecto se empezó cuando era alcalde en la primera gestión, pero no tuvo éxito porque fuerzas vivas del cantón se opusieron. Antes de la emergencia dije que lo pondré en el tapete, convocaré una asamblea de vecinos y lo pondré a discusión. Se debe llegar a acuerdos e implementarlo; no por lo sucedido, sino porque es obligación", sentenció Acevedo.
De acuerdo con la vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón, se espera un informe técnico de lo sucedido en Upala, e hizo un llamado a las Municipalidades para avanzar con la implementación y elaboración de planes reguladores, pues en su criterio más allá de responder a necesidades de prevención, se requieren para elevar la competitividad del país.
Astorga por su parte insistió en que "la enseñanza es que tenemos que estar preparados, el pronóstico es que con el cambio climático este tipo de eventos serán más frecuentes. Por eso es importante aprovechar tiempos de calma para trabajar la prevención".
Justamente, el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias, Iván Barrantes, comentó que esta materia es fundamental para evitar la exposición de la población ante las amenazas naturales.
"La mayoría de municipios no tiene planes reguladores. La CNE da un acompañamiento y se emiten informes de carácter vinculante pero no podemos sancionarlos si no se acatan. Sitios como Cartago, Escazú y Turrialba ya incluyeron este aspecto en su planificación".
