Maestra desde hace 33 años, la “niña Lourdes” compara a los niños de ayer y hoy
Hace unas 3 décadas, un hombre mayor se quitó el sombrero para saludar a la nueva "niña" del pueblo de Quebradas de Tambor, en Alajuela.
Esos gestos ya no se ven, como tampoco se ven los hijos de aquellos hombres, niños más introvertidos que temían más a exponer ante la clase y a quienes, en primer grado, había que enseñarles a tomar bien un lápiz, antes de aprender a escribir.
Eran otros tiempos, tiempos en los que Lourdes Jiménez -maestra de primer grado, desde hace 33 años- trabajaba con las uñas, pues había pocas herramientas y por eso, ella agradece ese "chip" con el que nacen los pequeños en la actualidad.
Hace 30 años…
"Usábamos un cuadernito para todas las materias. A veces los chiquitos no cursaban el kínder, entonces usted tenía que enseñarles a pintar, a recortar… ¡A ver cómo aflojaba esas manitas y encima, enseñarles a leer y escribir!", recuerda la maestra del Instituto Educativo San Gerardo, en Alajuela.
Según la maestra, eran en su mayoría niños más tímidos e introvertidos, les daba más pena pasar al frente, exponer y todo eso había que formarlo en ellos.
Los papás -muchos con baja o poca escolaridad- preferían dejar toda la educación en manos de la maestra.
"Yo me inicié en el campo, como maestra tenía que ir casa por casa, tocando puertas, para matricular a los chiquitos", agregó.
Los tiempos cambiaron
Hoy en día, ella asegura que lo que se ve "es otro tipo de estudiante. Los chiquitos desde maternal tienen la ventaja de la tecnología, la computación, de que les enseñan inglés desde pequeños, entonces llegan con otro nivel y es mucho mejor".
Son algunos más "terriblillos", pero ella asegura que tiene un "as bajo la manga" para sosegarlos, "los pongo a leer, les tengo libros didácticos, prácticas, fichas y cosas así, para que se concentren", dijo.
Para Lourdes, son muchas las diferencias, "una diferencia abismal". Sin embargo, hay cosas que no cambian, la ternura con la que le escriben cartas, le hacen dibujos y hacen de ella algo así… como una segunda mamá.


