Mario Redondo: “Pueblo no puede seguir manteniendo tanta institución”

A Redondo le sorprende que Gobierno y Asamblea no estén evaluando pertinencia de que Estado tenga 330 instituciones

5 de Sep. 2020 | 12:02 am

(CRHoy.com).- La Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) es un elote que se desgrana poco a poco. Hasta este lunes 31 de agosto había perdido 7 municipalidades, que ya no serán más sus miembros.

Mario Redondo, alcalde de la Municipalidad de Cartago por el Partido Alianza Demócrata Cristiana (ADC), fue el primero en dar el paso al frente para abandonar la UNGL con el argumento de que implicará un millonario ahorro para un ayuntamiento que también resiente la crisis económica que empeoró con la aparición del COVID-19.

Y aunque la renuncia a la membresía también está llena de ribetes políticos–como ocurre en todos los ámbitos de la gestión de los gobiernos locales costarricenses–el reconocido político cartaginés no quiere que el acto sea reducido a un pleito entre partidos.

Redondo aspira a que la salida de Cartago de la UNGL sirva como una cachetada al Poder Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa para que aprovechen la actual crisis económica para que se metan de lleno a revisar el tamaño del Estado. Al Gobierno Central lo componen 330 instituciones y el alcalde cree que esta es la oportunidad de analizar cuáles ya no tienen ninguna razón de ser.

En el caso de la Municipalidad de Cartago, el alcalde afirmó que el recorte de la membresía a la UNGL servirá para financiar becas para estudiantes pobres.

Por eso, en época de presupuestos para el 2021, Redondo insta al Gobierno y al Parlamento a revisar cada renglón del gasto para que se empiece a priorizar el destino de cada colón.

En adelante, lea un extracto de la entrevista que Mario Redondo le concedió a CRHoy.com sobre su decisión de sacar a su municipalidad de un ente que define como prescindible.

UNGL: duplicada y politizada

-¿Cómo fue que nació la idea de la Municipalidad de Cartago de abandonar la Unión Nacional de Gobiernos Locales?

-Yo creo que las crisis son oportunidades de cambio. No hay ocasión más propicia para revisar los gastos que en momentos de crisis, para reinventarnos y, en criterio nuestro, esta crisis debe obligarnos a reinventar toda nuestra institucionalidad.

"Me parece que lo que se está dando con la Unión Nacional de Gobiernos Locales es un reflejo, precisamente, de esas circunstancias. La crisis está obligando a un buen número de municipalidades a replantearse sus gastos y a priorizar y a determinar qué es esencial y qué no lo es en este momento".

-¿Y la decisión fue netamente económica o tiene ribetes políticos?

-Teníamos que presentar el viernes pasado el presupuesto (2021), y en semanas previas, cuando empezamos a revisar lo que hay que pagar el año entrante, entre eso las cuotas que hay que pagar, y revisamos cuánto se ha pagado, diay, nosotros concluimos que, ciertamente, la suma era desproporcionada y que no era un gasto esencial.

-¿En el caso de la Municipalidad de Cartago, a cuánto ascendía la cuota anual de la membresía en la UNGL?

-Era de ¢35 millones y en los últimos cinco años se habían pagado ¢275 millones.

-¿Qué va a hacer la Municipalidad con el dinero que se ahorrará en cuotas de la UNGL?

-Lo presupuestamos en becas para estudiantes. Sobre todo ahora que la brecha digital está causando tanta desventaja a los estudiantes, particularmente a los de más escasos recursos que no tienen una computadora y muchos tienen que hacer sus trabajos desde el celular de la mamá o de ellos, pero con una grandes limitaciones.

"Hay 500.000 estudiantes que tienen dificultades para acceder a la educación virtual y a nosotros nos parece que esa es una emergencia nacional. Entonces, en el caso nuestro, preferimos agarrar y ver cómo metemos ese dinero a becas para ayudarles a estudiantes".

-¿Qué hace que la UNGL sea un gasto prescindible? ¿Qué dejó de hacer esa entidad o qué dejó de aportarles que tomaron la decisión de eliminar el gasto?

-Pues que estas cosas las puede hacer el IFAM (Instituto de Fomento y Asesoría Municipal), la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias (ANAI), o las podemos hacer con recursos propios. LA UNGL lo que da es asesoría técnica, digamos que a veces interceden por las municipalidades ante algunas autoridades. Pero para eso está el IFAM.

"La Unión de Gobiernos locales es una institución duplicada. Pero, además de duplicada, está politizada, porque ha sido manejada todo el tiempo por Liberación Nacional. Todos sus presidentes han sido de Liberación, su directora ejecutiva, desde hace mucho rato, es la misma persona (Karen Porras, dirigente de alto nivel del PLN)".

Un pesado fardo sobre hombros del pueblo

-¿Cuál es su balance sobre el tamaño de la institucionalidad que se ha creado alrededor del sector municipal? ¿Hay entes innecesarios?

-En mi caso particular, y así lo hablamos con los regidores de Cartago, analizo que este país tiene 330 instituciones y nosotros no podemos seguir cargándole a la población pagos para mantener tanta institución en época de crisis. Diay, si la Asamblea Legislativa no está tomando la decisión de revisar la cantidad de instituciones que hay, por lo menos, de lo poco que nosotros podemos hacer, es no financiar alguna de ellas con nuestros recursos.

"Creo que es una especie de reforma del Estado y nuestro deseo es que ojalá esto presione a una revisión de la institucionalidad en el ámbito municipal, que se simplifique la misma, se disminuya su costo. Uno desearía que así ocurriera a nivel de todo el aparato público. Yo creo que es hora de revisar toda nuestra institucionalidad y todo renglón de gasto y ver qué es prescindible y qué es imprescindible. Lo que no lo es no debería de mantenerse".

-¿Cree usted que el sector municipal debería quedarse solo con el IFAM y eliminar el resto de entidades que están alrededor?

-Si el IFAM hiciera bien su labor, no haría falta la UNGL. El problema de este país es que cuando una institución no funciona, lejos de eliminarla, se crea otra, y se le carga a los ciudadanos el costo de la misma.

"Eso es lo que aquí pasó. Tal vez el IFAM no está funcionando bien, se crea esta otra, y así hemos ido. Nosotros no tenemos facultad para incidir y eliminar el IFAM. Pero lo que sí podemos hacer es no contribuir a sostener una institución que hace lo mismo que debería de estar haciendo el IFAM.

-¿Ha mejorado en algo el IFAM durante este Gobierno, o sigue siendo la misma cosa?

-Vea, yo fui regidor en 1986 y en 1990. El apoyo que uno tenía del IFAM en capacitación era muchísimo mejor que el que existe hoy en día. Como institución, yo siento que se ha debilitado muchísimo. No obstante eso, yo le puedo decir que yo, en lo particular, de Marcela Guerrero (presidenta ejecutiva del IFAM) he tenido un gran apoyo, todas las veces que yo le he pedido ayuda, ella se ha portado conmigo excelente. Me parece que ella tiene la voluntad. Pero, también, yo no sé si la institución le responde.

"Lo cierto es que el IFAM dejó de ser una institución clave. Aquí se impone, tal y como se impone en el área de Vivienda, si deben mantenerse el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), el Ministerio de Vivienda, el Bando Hipotecario de la Vivienda (Banhvi); igual que en el Ministerio de Agricultura, donde está el INTA (Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria; el Cenada (Centro Nacional de Abastecimiento y Distribución de Alimentos; el Consejo Nacional de Producción (CNP); el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y otro montón de instituciones más. Llegó el momento de preguntarse si se justifican".

-¿Usted cerraría hoy el IFAM?

– Probablemente haría una reingeniería administrativa en el aparato estatal para reducir gastos. Probablemente que sí.

-¿Alberga usted esperanzas de que este movimiento revisionista de la institucionalidad que ha iniciado en el sector municipal llegue al Gobierno Central? 

-Nosotros quisiéramos que este sea un llamado de atención a que en época de crisis debemos plantearnos imperativamente revisar los rubros de gasto en todo sentido y evitar cualquier gasto que no sea imprescindible, de revisar nuestra institucionalidad me parece que debería ser una oportunidad para eso. Esperamos que la Asamblea Legislativa entre a una revisión de nuestras 330 instituciones y que a lo interno de cada institución y el mismo Gobierno de la República se empiece a revisar su pertinencia.

"Le he pedido a cada jefe de unidad organizacional de la Municipalidad que revise para qué fue creada, si es pertinente todavía su vigencia, o no, eso me parece que es fundamental. Reitero, si estando en una época de crisis no revisamos nuestros gastos y la eficiencia con la que gestionamos los recursos públicos, no tenemos cuándo".

-¿Usted tiene la voluntad de echarse al hombro el lobby para obligar a la Asamblea y al Poder Ejecutivo a revisar el tamaño del Estado?

-Sí, por supuesto.

"Si no revisamos el gasto ahora, si no nos reinventamos ahora que estamos con una crisis y con un déficit fiscal del 10% del producto interno bruto (PIB) y un 24% de desempleo, diay ya no tenemos cuándo. Lo que a mí me sorprende, es que este tema sea sorpresa.

"Lo que debería ser la regla en este momento es que el Estado completo esté revisando sus instituciones, es que la Asamblea Legislativa esté revisando institución por institución de las 330, que se esté revisando cada uno de los órganos desconcentrados, cuáles tienen duplicidades, cuáles están triplicados, cuáles podemos eliminar. Lo raro es que eso no se está haciendo".

Fuera del club político

-Me interesa que profundice en la polémica y en los aspectos políticos que primaron en la decisión de abandonar la Unión… 

-Yo no hubiera querido entrar a la polémica, pues no es mi interés ponerme a pelear con Johnny (Araya, alcalde de San José), ni con Karen Porras (directora ejecutiva de la UNGL). Pero ahí hay otras circunstancias. Yo se lo dije francamente a Johhny. Este cuento de Karen Porras, de que les sorprendió la decisión, es falso. Yo se lo comuniqué, y tengo la prueba, a la gente de la UNGL, un mes antes de que nosotros tomáramos la decisión. Y se lo dije a Johnny personalmente, cara a cara, estando el alcalde de Alajuela y el alcalde de San Ramón, el de Liberia, y el intendente de Tucurrique, le dije que nos íbamos a retirar y le dice francamente que mi percepción es que la UNGL es un sindicato de alcaldes de Liberación Nacional (PLN).

"Además, cometieron el atrevimiento, lo cual demuestra su poca visión de lo que es democracia en el manejo que hacen, de nombrar a alguien de la Municipalidad de Cartago en su comité, sin nuestro apoyo. En lugar de hablar con nosotros y consultarnos a quién queríamos como nuestro representante, simplemente lo nombraron y ya. Esa persona es afín a Liberación. Me pareció ridículo, como para decir que nos están dando participación entonces metieron a una regidora suplente. En la Municipalidad tenemos un acuerdo de gobernabilidad entre cinco de los seis partidos que tenemos representación (en el Consejo Municipal) y ni siquiera nos tomaron en cuenta.

"El hecho en sí mismo, nos parece, evidencia soberbia, irrespeto y falta de compromiso democrático, porque democráticamente hablando usted no llega y le impone a un cantón su representación. Pero eso es minúsculo, lo más importante es lo otro (la decisión financiera)".

-¿Se maneja entonces la UNGL como una finca del PLN?

-Ya no estamos para que las instituciones sean finca de nadie. Así como no estamos para que las municipalidades sean la finca de un alcalde, o de una argollita, tampoco estamos para tener instituciones que sean la finca de un partido o de una argolla; necesitamos otro tipo de instituciones, necesitamos revisar la institucionalidad, necesitamos replantearnos todos los rubros de gasto y me parece que ahí está lo crucial.

"(…) Un colega suyo (periodista) me dijo una vez que le había tocado darle una asesoría a la UNGL y que les dijo que la percepción de la gente es que son la "Unión Nacional de Gobiernos Liberacionistas". Otra gente dice que esa es la Secretaría de Asuntos Territoriales de Liberación Nacional".

-¿Usted ve algún riesgo político en salirse de la UNGL, ya que agrupa a la mayoría de municipalidades del país todavía?

-Yo no veo ninguno. Yo he hablado con entes con los que en algún momento coordinamos a través de la UNGL, como la Embajada de Estados Unidos y la gente del BID (Bando Interamericano de Desarrollo) y ha habido respuestas como "no, don Mario, nuestra relación es con ustedes (la Municipalidad de Cartago)".

-¿Y a nivel de partidos políticos hay ruptura? Esto porque el PLN manda en la UNGL ¿No ve algún riesgo de aislamiento para las municipalidades que han cancelado la membresía?

-No. Yo no me estoy peleando con los alcaldes de Liberación. Yo se lo dije a Johnny (Araya) respetuosamente. Después de eso hablamos un par de veces, él me ha llamado, hemos hablado, igual tengo comunicación con otros alcaldes. No veo ningún problema en particular.