“Miente y ofende”: Exiliados nicaragüenses rechazan declaraciones de Laura Fernández

Enrique Sáenz, economista; Lucía Pineda, periodista; Tifani Ronerts, periodista; y Carlos Fernando Chamorro. CRH
Las declaraciones de la presidenta Laura Fernández sobre Nicaragua desataron una ola de críticas entre periodistas, activistas, opositores y exiliados nicaragüenses, quienes la acusaron de desconocer la situación política y de derechos humanos que enfrenta el país gobernado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La polémica surgió tras una entrevista concedida por la mandataria a la cadena colombiana NTN24 el pasado 13 de junio. Durante la conversación, Fernández afirmó que los nicaragüenses tienen "la forma de gobierno que han elegido tener" y defendió que Costa Rica mantenga una relación "armoniosa" con Nicaragua.
Además, destacó la estabilidad económica y las inversiones que recibe el país vecino, al señalar que las condiciones de vida de los nicaragüenses no son comparables con las que enfrentan ciudadanos de Cuba o Venezuela.
Las afirmaciones provocaron inmediatas reacciones desde el exilio nicaragüense.
Uno de los primeros en responder fue el periodista y director de Confidencial, Carlos Fernando Chamorro, quien rechazó la afirmación de que los nicaragüenses cuentan con el gobierno que eligieron.
"Al afirmar que los nicaragüenses tienen una forma de gobierno que han elegido tener, miente y ofende", manifestó. Además, cuestionó que la presidenta describiera como "armoniosa" la relación entre Costa Rica y la dictadura de Nicaragua.
La periodista nicaragüense Lucía Pineda también expresó sorpresa por las declaraciones de Fernández y aseguró que se apartan de la histórica posición costarricense en defensa de los derechos humanos.
Según señaló, afirmar que los nicaragüenses eligieron libremente su forma de gobierno está alejado de la realidad, pues Nicaragua vive bajo una dictadura que se mantiene mediante la represión, las amenazas, las persecuciones, las cárceles y procesos electorales ampliamente cuestionados.
Pineda agregó que espera que Costa Rica mantenga su tradición de denunciar los abusos y exigir libertad y democracia para el pueblo nicaragüense.
Las críticas también provinieron de la periodista nicaragüense Tifani Robert, quien cuestionó duramente las declaraciones de la mandataria costarricense.
"Todos los nicas sabemos que la opinión de la nueva presidenta de Costa Rica carece de lógica y no está apegada a la realidad. A mí me da vergüenza ajena por los ticos con una gobernante que no sabe identificar la cara de la represión", manifestó.
Las críticas también llegaron del economista nicaragüense Enrique Sáenz, quien recordó que apenas en febrero de este año el Gobierno costarricense impulsó y respaldó en la Organización de Estados Americanos (OEA) una resolución que condenó las violaciones a los derechos humanos atribuidas al régimen de Ortega y Murillo.
Sáenz destacó que el texto denunciaba prácticas como el exilio forzado, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, las confiscaciones de bienes y la persecución contra opositores dentro y fuera de Nicaragua.
"Después de las declaraciones de doña Laura Fernández habría que preguntarse cuál será la posición de su gobierno en la próxima Asamblea General de la OEA", manifestó.
Las declaraciones de la presidenta también provocaron reacciones en Costa Rica.
La expresidenta Laura Chinchilla publicó un extenso pronunciamiento en el que ofreció disculpas a los nicaragüenses por lo que calificó como declaraciones "atroces".
Chinchilla cuestionó que Fernández afirmara que los nicaragüenses eligieron libremente a sus gobernantes, pese a los cuestionamientos internacionales sobre los procesos electorales celebrados en ese país durante los últimos años.
También criticó que la mandataria destacara la estabilidad económica sin mencionar denuncias sobre asesinatos, desapariciones forzadas, encarcelamientos de opositores, cierres de organizaciones civiles, universidades y restricciones a la libertad religiosa.
"Hay dos posibles explicaciones de tal desatino: ignorancia o indiferencia", concluyó la exmandataria.
Este medio consultó a Casa Presidencial sobre las críticas surgidas tras las declaraciones de la mandataria.
Se consultó si el Gobierno considera que actualmente existen condiciones democráticas electorales plenas en Nicaragua, cómo responde a los señalamientos de que las afirmaciones de Fernández contradicen la posición que Costa Rica ha sostenido en foros internacionales como la OEA y si sus declaraciones representan algún cambio en la postura oficial del país hacia el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Al cierre de esta publicación no se había recibido respuesta.
Las reacciones se producen en momentos en que organismos internacionales, gobiernos extranjeros y organizaciones defensoras de derechos humanos mantienen cuestionamientos contra Nicaragua por denuncias de persecución política, restricciones a las libertades civiles y falta de garantías democráticas.
Mientras tanto, las palabras de Laura Fernández continúan generando rechazo tanto en Costa Rica como entre la comunidad nicaragüense exiliada, que considera que sus declaraciones minimizan la situación política y social que vive el país vecino.


Mejor que esta Señora, que no representa el sentir costarricense, busque opciones para mejorar las condiciones de vida de los Ticos y se abstenga de afirmaciones o comentarios sin conocimiento. Pena ajena es lo que da.