Nuevo reglamento para criaderos de perros y gatos: qué cambia y a quién afecta
Desde este mes rige el nuevo reglamento para regular los establecimientos de crianza y comercialización de perros y gatos, una normativa que pretende garantizar el bienestar animal, la salud pública y la protección del medio ambiente, además de controlar la sobrepoblación y el abandono de mascotas.
El reglamento establece que todos los criaderos y establecimientos que comercialicen perros o gatos deben obtener el Certificado Veterinario de Operación (CVO), expedido por el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa).
La normativa clasifica los criaderos según su tamaño:
- Familiar: máximo de dos hembras reproductoras o seis animales adultos en total. Esta categoría está exenta de requisitos relacionados con uso de suelo y manejo de aguas residuales.
- Comercial pequeño: de tres a cinco hembras reproductoras y hasta 10 animales adultos.
- Comercial mediano: de seis a 10 hembras reproductoras y hasta 20 animales adultos.
- Comercial grande: 11 o más hembras reproductoras y 21 o más animales adultos.
Responsabilidades de los criadores
Los criadores deben mantener a los animales en óptimas condiciones de salud, capacitarse en bienestar animal, contar con un plan de emergencias y llevar registros detallados de inventario, compradores, medidas de bioseguridad e historial médico.
Además, únicamente podrán vender animales a personas mayores de edad.
Los criaderos medianos y grandes deberán contar con la supervisión permanente de un médico veterinario. Asimismo, los clubes de raza tendrán la obligación de exigir el CVO a sus afiliados y reportar anualmente su padrón ante Senasa.
Condiciones para la crianza y venta
El decreto prohíbe la comercialización de cachorros menores de ocho semanas de edad.
Además, los establecimientos deberán garantizar espacios mínimos que van desde los 2 metros cuadrados para animales pequeños hasta los 8 metros cuadrados para razas grandes.
La normativa también establece que las hembras solo podrán reproducirse una vez al año.
Los criaderos deberán contar con condiciones adecuadas de confort térmico, camas aisladas del suelo, iluminación, ventilación, acceso permanente a agua limpia y áreas destinadas a cuarentena.
¿Qué prácticas están prohibidas?
El reglamento prohíbe la cría y venta de perros y gatos en espacios públicos o lugares de concurrencia masiva. También veta el uso de jaulas apiladas, colgantes o con pisos de rejilla o malla.
Asimismo, queda prohibida la reproducción entre parientes directos hasta la cuarta generación, así como la reproducción de hembras mayores de seis años, machos mayores de siete años o hembras que hayan sido sometidas a más de tres cesáreas.
La normativa también impide cruzar animales con patologías hereditarias, entre ellas displasia, ceguera, epilepsia o enanismo en perros; así como leucemia felina, problemas respiratorios o malformaciones en gatos.
Además, se prohíben mutilaciones como el corte de cola (caudectomía), el corte de orejas (otectomía), la extirpación de garras (oniquectomía) y el corte de cuerdas vocales (cordectomía), así como la realización de tatuajes estéticos o perforaciones.
La normativa también recalca que no está permitido utilizar violencia durante el adiestramiento ni criar animales con fines de pelea.
Sanciones por incumplimiento
El reglamento establece que Senasa realizará inspecciones periódicas para verificar el cumplimiento de las disposiciones.
Quienes incumplan las normas podrán enfrentar medidas sanitarias, como decomisos, además de sanciones administrativas, civiles o penales contempladas en la legislación vigente sobre bienestar y salud animal en Costa Rica.
Colegio de Veterinarios celebra la entrada en vigor
La doctora Silvia Coto, presidenta del Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria, manifestó su satisfacción por la entrada en vigencia de la nueva normativa.
"Aquellas tiendas que eran comúnmente conocidas como pet shops o tiendas de mascotas ya no estarán facultadas para comercializar perritos y gatitos. Sí podrán continuar haciéndolo con otro tipo de mascotas, pero en el caso de perros y gatos ya no", explicó la veterinaria.
