Del Monte despedirá a 850 empleados por cierre de 4 fincas bananeras
La empresa Fresh Del Monte Produce anunció este martes su decisión de cesar operaciones en aproximadamente 1.200 hectáreas de producción bananera en la región Atlántica de Costa Rica, lo que impactará a cuatro fincas bananeras y provocará el despido de 850 empleados.
En un comunicado, indicó que detrás de cada uno de estos puestos de trabajo hay familias y comunidades que dependen de la agricultura, y enfatizó que esta decisión no fue tomada a la ligera.
"Este es un momento extremadamente difícil para nuestros equipos y para las comunidades de las que hemos formado parte durante muchos años", dijo Jorge Peláez, vicepresidente sénior de Fresh Del Monte para Colombia, Brasil, Ecuador y Centroamérica.
"Más de 850 personas se ven afectadas, y reconocemos el impacto humano real que esto representa", agregó.
La empresa aseguró que la decisión responde a un cambio sostenido y significativo en el entorno del país, el cual ha alterado de forma fundamental la economía de la agricultura de exportación.
En un período relativamente corto, el colón costarricense se ha fortalecido, al pasar de aproximadamente ₡700 a cerca de ₡450 por dólar estadounidense.
"Para los productores de exportación, el impacto es directo: los ingresos se generan en dólares, mientras que la mayoría de los costos se asumen en colones. A medida que la moneda local se fortalece, cada dólar generado se traduce en menos colones, en un momento en que los costos de producción continúan en aumento", subrayó.
También mencionó que los productores bananeros enfrentan simultáneamente una mayor presión derivada de enfermedades de las plantas, entre ellas la sigatoka negra, así como las medidas preventivas contra el TR4, además de una mayor variabilidad climática y el incremento en los costos de insumos como combustible, logística y materiales agrícolas.
La compañía ha realizado solicitudes reiteradas para autorizar nuevos productos más efectivos para el control de la sigatoka negra y ha subrayado la urgencia de estas aprobaciones.
Estos productos no solo son más eficaces, sino también más amigables con el ambiente, y su autorización generaría beneficios económicos gracias a su mayor efectividad y al aumento de la competencia en la oferta de productos químicos disponibles en el mercado.
En un negocio de márgenes reducidos, con precios fijados en dólares y con una capacidad limitada para ajustarlos, la combinación de estas presiones ha incrementado significativamente los costos de producción, lo que genera un efecto acumulativo sobre los márgenes que resulta cada vez más difícil de absorber, detalló Fresh Del Monte.
En términos prácticos, fincas que eran viables hace apenas algunos años hoy operan con pérdidas.
"Esto no responde a un problema de productividad ni tampoco de demanda", agregó Peláez.
"Es una realidad económica estructural. Las matemáticas han cambiado y, bajo las condiciones actuales, ciertas operaciones ya no son sostenibles", concluyó.
