Médicos advierten: Procedimientos estéticos mal hechos pueden costar la vida
El caso de Cristina García, la exmodelo que denunció a un médico por deformarle los glúteos con un fallido procedimiento estético que le aplicó, no dejó a nadie indiferente. A ella le inyectaron una sustancia prohibida que complicó su salud y por eso el médico fue condenado por la justicia.
La Dra. Gabriela Guzmán, secretaria de la Asociación de Cirujanos Plásticos, indicó que "esto es una epidemia que ya ha cobrado vidas humanas en Costa Rica. Y lo que vemos hoy son de dos a tres pacientes por semana en los consultorios".
Para la doctora, se trata de un problema que no tiene solución y que se convierte con el tiempo en una enfermedad inmonológica crónica. "Así como el lupus o la artritis reumatoidea, las personas que se inyectan sustancias no recomendadas deben tomar medicamentos de por vida, porque el hecho de tratar de sacarlo no soluciona la situación y van a vivir toda su vida con esto".
La especialista mencionó que un "polímero es sinónimo de plástico y bio quiere decir que es biocompatible con la vida, pero desgraciadamente no es así".
"A veces estos biopolímeros lo mezclan con silicona y eso puede causar una reacción del cuerpo como cuando uno se entierra una astilla o espina, que causa una cicatriz. Cuando uno tiene algo que no es compatible, comienza a rechazarlo. El problema es que esto lo inyectan a diferentes niveles, debajo de la piel, en la grasa o en el músculo", dijo.
Lo que el cuerpo empieza a hacer, señaló, es una cápsula alrededor de la zona afectada, "y eso va creciendo, hasta que llega un momento que crece tanto, que causa dolor y áreas rojas".
Según la especialista, hay grados de la enfermedad. Existe un grado leve que en este caso, puede ser la decoloración de la nalga, es decir, se pone morada; pero lo inyectan también en los labios, cara o piernas. El segundo grado ocurre cuando la zona se comienza a ver morada cuando hace calor o se usa un pantalón apretado y empieza a doler.
"Hay un tercer grado cuando empieza a deformarse y sale una piel que es como de lagarto, que es el material que está saliendo a la superficie. Mientras, el cuarto grado es tan severo que llega a infectarse porque hay una llaga o úlcera y el paciente debe internarse e incluso se le puede amputar la nalga o la pierna", dijo.
Para inyectar alguna sustancia en este país hay regulaciones, que deben estar aprobadas por el Ministerio de Salud, "la que le administraron a la Sra. García no estaba aprobada, fue traída de contrabando al país y ahí comenzó el problema".
Para la población en general, el mensaje es que "lo que hacen hoy les puede costar la vida o una enfermedad crónica que los va a imposibilitar a vivir una vida normal".
El problema es importante, por ello dijo Guzmán, se está formando una Asociación de Mujeres con Biopolímeros "y se está tratando de hacer una ley para que quien inyecte una sustancia que no está probada sea castigado penalmente".
Prevención
Para la especialista, lo importante es prevenir. Por ello, sugiere los siguientes consejos a tomar en cuenta antes de realizarse algún tratamiento:
-No inyectarse ninguna sustancia que no esté aprobada por el Ministerio de Salud
-Chequear la sustancia antes de que sea aplicada
-Acudir donde un médico confiable y que esté certificado por el Colegio de Médicos como especialista
-Estar al tanto de que hasta ahora no hay ninguna sustancia aprobada por el Ministerio de Salud para inyectarse en los glúteos. "Lo único aprobado es grasa y el implante", dijo la especialista.