Semana de la Novela : José Morales explora la xenofobia y la violencia en su novela premiada

El escritor costarricense José Morales encontró en dos encuentros con personas que defendían ideas neonazis la inspiración para una historia que retrata la violencia, la xenofobia y los cambios sociales del país.
La imagen de una Costa Rica pacífica, verde y respetuosa de las diferencias forma parte de la identidad con la que el país se presenta ante el mundo. Sin embargo, para el escritor, esa idea contrasta cada vez más con fenómenos como la violencia, la xenofobia y el deterioro social que aborda en su novela Nos descuidamos un segundo.
La obra, que recibió el Premio de Novela del Centro Cultural de España en 2023 y posteriormente el Premio Nacional de Literatura, nació de dos encuentros que marcaron al autor: uno con una persona que se identificaba como neonazi y otro con un individuo abiertamente xenofóbico que expresaba su deseo de que existiera un asesino de nicaragüenses en San José.
Aquellas experiencias despertaron su interés por explorar una contradicción que le resultaba difícil de ignorar: encontrar discursos de supremacía blanca en un país como Costa Rica, incluso entre personas de piel morena, y observar el rechazo hacia la población migrante nicaragüense.
"Me llamó mucho la atención que existiera esa contradicción en un país tropical, de alguien con piel morena hablando sobre el supremacismo blanco", recordó Morales.
La idea surgió hace 10 años, cuando el autor imaginó la historia como una película. Sin embargo, el proyecto quedó guardado durante un tiempo, hasta que decidió retomarlo y convertirlo en una novela.
Con el paso de los años, la historia también incorporó otros elementos de la realidad costarricense, entre ellos los cambios políticos, la violencia y el deterioro de ámbitos como la educación, la cultura y el medio ambiente.
Una historia sobre lo que el país dejó escapar
El título de la novela tiene dos significados. El primero está relacionado con los propios personajes, quienes atraviesan momentos en los que algo importante escapa de su atención, aunque sea por un instante.
El segundo remite a una lectura más amplia de la sociedad costarricense. Para el escritor, los valores con los que tradicionalmente se identifica el país también se debilitan.
"Son mitos que se nos vienen escapando de las manos, como tomar arena entre las manos, y se diluyen poco a poco", explicó al referirse a la imagen de Costa Rica como una nación pacífica y comprometida con el ambiente.
Morales González no plantea la novela como un sermón dirigido al lector. Su intención, según explicó, es abrir un espacio para reflexionar sobre cómo se llegó a determinadas situaciones sociales y qué responsabilidad tiene la sociedad en ese proceso.
La violencia y la xenofobia aparecen así dentro de una trama que busca examinar las contradicciones de un país que todavía conserva parte de su discurso tradicional, pero que enfrenta realidades cada vez más complejas.
Personajes construidos desde la psicología
La formación del autor como psicólogo también influye en su manera de escribir. Antes de definir las características físicas de sus personajes, procura comprender sus motivaciones, conflictos y circunstancias.
En Nos descuidamos un segundo, esa aproximación se combina con una mirada a las diferencias sociales y económicas que atraviesan la vida cotidiana.
Entre los personajes figura un migrante nicaragüense que trabaja como guarda de seguridad y cuya historia permite explorar las dificultades de la migración. También aparece el director de una fundación, un personaje con formación académica que enfrenta sus propios conflictos.
"Todos los personajes y, en general, todos nosotros en la vida real venimos de un contexto social, económico, familiar, etcétera, que afecta cómo somos y cómo eso afecta también el devenir de la historia", señaló.
Para Morales González, comprender esas circunstancias resulta fundamental para construir personajes que no existan de manera aislada, sino que respondan al entorno en el que se desenvuelven.
De los primeros cuentos a una novela premiada
El vínculo del escritor con la literatura comenzó durante su niñez, cuando la lectura ocupaba un lugar importante en su hogar. Su madre, a quien recuerda como una gran lectora, fue una de sus primeras influencias.
Uno de los libros que más lo marcó fue Corazón, del escritor italiano Edmondo De Amicis. Después de leerlo, comenzó a imaginar sus propias historias y a escribir cuentos de aventuras.
A los 13 años publicó su primer cuento en la revista infantil y juvenil Tambor. Años después, durante sus veintes, participó en un taller literario impartido por el escritor costarricense Rodrigo Soto, quien lo animó a dar el siguiente paso.
Alrededor de los 31 años publicó su primer libro con la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
En ese recorrido también encontró referentes costarricenses como Carmen Naranjo, Catalina Murillo y Rodolfo Arias, además de autores contemporáneos como Carlos Fonseca y Luis Chaves.
Morales González considera que Costa Rica cuenta con escritores de gran talento, aunque su trabajo no siempre recibe la atención que merece. A su juicio, uno de los principales desafíos consiste en lograr mayor visibilidad y encontrar condiciones que permitan a los artistas dedicar más tiempo a su oficio.
El autor señaló que muchos escritores deben combinar la creación literaria con otros empleos para sostenerse económicamente. También expresó preocupación por los recortes a los fondos culturales, pues considera que limitan las oportunidades para desarrollar proyectos y vivir de la escritura.
El reconocimiento y el futuro literario
Recibir los dos premios por Nos descuidamos un segundo representó un impulso personal y profesional para Morales González. Destacó que los dictámenes de los jurados valoraron tanto la escritura como la capacidad de la historia para mantener el interés del lector.
El reconocimiento nacional tuvo un significado especial, pues lo vinculó con otros escritores costarricenses que recibieron ese galardón.
"Ver que sí estaba plasmado ahí también para mí fue increíble", comentó sobre la satisfacción de comprobar que la obra transmitía lo que se había propuesto contar.
Aunque la novela ocupa un lugar importante en su trayectoria, el autor mantiene su interés por el cuento, un género al que vuelve constantemente y en el que trabaja para su próximo libro.
Esta información forma parte de un especial elaborado en el contexto de la Semana Mundial de la Novela. Estas son las otras publicaciones de la serie: