Se acabaron los sobres Panini… ¿y también el reinado de Messi y Cristiano?
El Mundial cambió de fase... y completar el álbum del 2026 también. Las repetidas ya no son el problema: ahora el reto es descubrir cuánto cuesta la postal que falta y aceptar que Panini también tiene su propio mercado de fichajes

Lamine Yamal es una de las joyas de la lista de precios de postales sueltas de Panini. Su figurita (ESP15) cuesta ¢3.500, la cotización más alta entre todos los jugadores del álbum del Mundial 2026.
Hace apenas unas semanas, completar el álbum oficial del Mundial 2026 seguía siendo un juego de azar. Bastaba entrar al supermercado, al bazar del barrio o al abastecedor de la esquina, comprar un sobre de ¢650 y cruzar los dedos para que, entre las siete postales, apareciera la que hacía falta.
Cada figurita terminaba costando, en promedio, menos de ¢93, aunque con el riesgo inevitable de encontrarse, una vez más, con el mismo defensa suplente de la selecciónde Túnez.
Ese escenario desapareció casi de un día para otro.
Un recorrido por supermercados de cadena, minisúpers, abastecedores y bazares que hasta hace pocos días vendían sobres de Panini encontró exactamente la misma respuesta: ya no hay. Los exhibidores donde antes se lucían decenas de sobres ahora están vacíos o simplemente fueron reemplazados por otros productos.
La búsqueda condujo entonces hasta DIPO, distribuidor de Panini en Costa Rica. La respuesta telefónica fue que el inventario destinado a los comercios autorizados "ya está agotado". En lugar de indicar otro establecimiento donde aún hubiera sobres, remitieron al servicio de los llamados Panini Points, quioscos ubicados en distintos centros comerciales, donde las postales ya no se compran en sobres, sino una por una, mediante un formulario en línea.

La postal 00, dedicada al logotipo de Panini, forma parte de la serie de postales especiales del álbum. Junto con otras figuritas temáticas, integra el grupo de estampas que alcanzan algunos de los precios más altos en la venta oficial por unidad.
En la práctica, el coleccionista debe ingresar la lista de figuritas que necesita y escoger el punto de retiro. Las opciones incluyen Panini Points ubicados en Multiplaza Escazú, Multiplaza Curridabat, City Mall, Lincoln Plaza, Oxígeno, Paseo Metrópoli y Mall San Pedro. Quienes prefieran recibir el pedido en su casa también pueden solicitar envío mediante Correos de Costa Rica, con un costo adicional de ¢3.500.
El servicio se presenta como un punto especializado para coleccionistas: asegura contar con "todas las postales y álbumes" y recuerda que brinda atención desde el Mundial 2002. Además, mantiene activa la venta de postales de Qatar 2022, el álbum de la Copa anterior. El contacto de WhatsApp indicado para gestionar pedidos es el 4000-9915.
Con este sistema, el álbum cambió de lógica. El azar salió del juego y entró el mercado.
Si antes siete postales costaban ¢650, hoy conseguir esas mismas siete figuritas por separado cuesta, en el mejor de los casos, ¢1.400. Es decir, más del doble. La postal común pasó de un costo promedio de ¢93 a un precio oficial de ¢200. Y eso sin contar que, durante las primeras semanas de la colección, era relativamente común encontrar vendedores ofreciendo postales repetidas a ¢100 cada una en parques, ferias de intercambio o redes sociales. Todo apunta a que ese mercado informal también terminará ajustando sus precios con base en la nueva referencia oficial.
Y, como en toda economía, hay categorías.
Las postales de la mayoría de las selecciones cuestan ¢200. Los escudos nacionales y las fotografías oficiales de cada equipo ascienden a ¢500. Los jugadores de Argentina, Brasil, Francia, España, Alemania, Inglaterra y Portugal tienen una tarifa especial de ¢350, reflejo de la mayor demanda que generan entre los coleccionistas.
Pero las verdaderas joyas del mercado son otras.
La postal de futbolista más cara corresponde a Lamine Yamal (ESP15), valorada en ¢3.500, el mismo precio que Kylian Mbappé (FRA20). Un escalón más abajo aparece Erling Haaland (NOR15), cuya figurita cuesta ¢2.500.
Las postales especiales tampoco se quedan atrás. La FWC3, dedicada a las mascotas oficiales del Mundial 2026, y la FWC5, correspondiente al balón oficial del torneo, cuestan ¢3.000 cada una. La FWC17, dedicada a la consagración de Italia como campeón del mundo en 2006, dentro de la sección FIFA World Cup History, alcanza los ¢2.000.

Aunque Lionel Messi sigue siendo uno de los futbolistas más buscados por los coleccionistas, su postal no es la más cara del álbum. Además, Panini restringe los pedidos que incluyan únicamente a él, Cristiano Ronaldo y otras figuritas de alta demanda.
Incluso la postal 00, con el logotipo de Panini, y la FWC4, dedicada al lema oficial del Mundial, tienen un precio de ¢1.000, muy por encima del valor de una figurita convencional.
Las comparaciones ayudan a dimensionar el fenómeno. Comprar la figurita de Lamine Yamal o la de Mbappé cuesta hoy lo mismo que cinco sobres completos cuando todavía se conseguían en supermercados. Es decir, por el precio de una sola postal hoy se habrían obtenido 35 figuritas al inicio de la colección.
El propio formulario oficial deja claro cuáles son los objetos del deseo de los coleccionistas. Antes siquiera de permitir hacer un pedido aparece una advertencia: no se despacharán solicitudes que incluyan únicamente Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Erling Haaland o la postal FWC3, pues el servicio fue creado para completar álbumes y no para abastecer a quienes buscan exclusivamente las piezas más codiciadas.
Todo esto ocurre, además, en un momento muy particular del Mundial. Los sobres desaparecieron de los comercios prácticamente al concluir la fase de grupos, cuando el torneo ya dejó claro cuáles selecciones llegaron para pelear el título y cuáles emprendieron temprano el viaje de regreso a casa. A esas alturas ya no había tanta incertidumbre sobre los favoritos ni tampoco sobre los eliminados de siempre. Sí, Uruguay, también estamos hablando de ustedes.
Sin embargo, el desempeño en la cancha todavía no parece alterar las cotizaciones oficiales. La llamativa Copa del Mundo del veterano portero caboverdiano Vozinha, convertido en uno de los nombres más reconocibles del torneo, no hizo que su postal valiera más que la de cualquier compañero de selección. Tampoco ocurrió con el neozelandés Tim Payne, uno de los futbolistas más comentados y virales de la fase inicial. Ambos continúan costando ¢200, exactamente igual que un jugador de Irak, Uzbekistán o Jordania, selecciones que ya quedaron fuera del campeonato.
Es una paradoja curiosa. Mientras el Mundial construye nuevos ídolos partido tras partido, la tabla oficial de precios parece responder más al prestigio previo que a lo ocurrido en la cancha. La fama ganada durante el torneo, al menos por ahora, no cotiza.

El portero de Cabo Verde, Vozinha, se convirtió en una de las revelaciones del Mundial gracias a sus actuaciones. Sin embargo, su figurita mantiene el precio base de ₡200, igual que cualquier jugador de una selección "común".
La comparación con el álbum de Qatar 2022 refuerza esa idea. En la oferta de postales de la Copa anterior todavía pueden encontrarse figuritas desde ¢100, la mitad del precio mínimo oficial del álbum actual. Sin embargo, las grandes figuras ya juegan en otra liga: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo aparecen entre las postales más caras, con precios de hasta ¢5.000 cada una.
También hay un guiño particularmente costarricense. Varias postales de la Selección Nacional de Costa Rica en Qatar 2022 aparecen valoradas entre ¢750 y ¢1.000, montos similares a los de numerosas postales de Argentina, que terminó levantando la Copa del Mundo en aquella edición.
En otras palabras, al menos en el mercado de Panini, algunas figuritas de la Tricolor pueden cotizar casi como las del campeón mundial. Un privilegio que Costa Rica no tuvo en la cancha de Qatar, pero sí en el catálogo de los coleccionistas.
Lo que sí cambió por completo fue la forma de completar el álbum. Atrás quedaron los sobres colgados junto a la caja del supermercado y la emoción de descubrir qué siete postales escondía cada paquete. Hoy, completar la colección se parece menos a una lotería y mucho más a hacer compras en un mercado donde cada figurita tiene precio propio, las estrellas se pagan como artículos de lujo y hasta los jugadores eliminados siguen cotizando como si todavía estuvieran peleando por la Copa del Mundo.

La postal de Kylian Mbappé (FRA20) comparte con Lamine Yamal el primer lugar entre las figuritas de jugadores más caras de la colección, con un precio oficial de ¢3.500.
