2021 en cifras: 4 datos clave para sobrevivir al nuevo año

(CRHoy.com) Si el gobierno quiere terminar este 2021 con cierta estabilidad, retomando una ruta de equilibrio fiscal, o por lo menos saliendo a flote, deberá ponerle especial atención a algunos números.
Si bien la situación actual de la crisis ha provocado que casi todos los sectores de la economía se conviertan en una prioridad, pasando por desempleo, informalidad, reactivación económica, crédito y tipo de cambio, la prioridad de 2021 será la de tratar de sostener la situación fiscal del país para evitar que el Estado se vaya a la quiebra.
La tarea en el 2020 se logró y el país pudo evitar el default, no sin ciertas presiones. Ahora, estas son las cifras que acompañan las preocupaciones del nuevo año:

Este es el monto aproximado que se calcula que el gobierno necesitará para poder financiar todas sus necesidades durante el 2021.
Para mejor entendimiento, economistas y políticos lo traducen en términos de la producción. Es decir, en lo que ese monto significa en relación a lo que el país produce. Así, para 2021 se calcula que el gobierno necesitará el equivalente al 15% del Producto Interno Bruto (PIB).
La cifra es todo un récord e indica que este es el tamaño del hueco que hay que llenar para completar todos los gastos que el Estado pretende hacer este año.
Para compararlo, el 2020 representó para Costa Rica una cifra cercana al 12,5% en necesidades de financiamiento.
Para llenar el hueco el gobierno se ha comprometido a recortar algunos gastos pero sin realizar cambios profundos en el aparato estatal. Al final, el monto de los recortes no alcanzarán y no habrá otra forma para completar lo necesario que no sea con nuevo endeudamiento.

Este es el monto en que se calcula cerrará el déficit financiero del país el próximo año, o lo que es lo mismo cerca de un 8,1% del PIB de acuerdo con las estimaciones de las autoridades hacendarias.
En el 202o la última proyección del Ministerio de Hacienda indicaba que el país iba a cerrar con un déficit acumulado del 9,2%, aunque el ministro Elian Villegas afirmó tener la esperanza de que al final fuese un poco menor. El dato final será revelado en el transcurso de mes.
El déficit financiero es el hueco que se genera entre lo que produce el país (vía impuestos principalmente) y lo que gasta, incluyendo esto último desde los salarios y pluses de la planilla burocrática hasta el pago de intereses de la deuda.
La meta de todo gobierno es que este resultado financiero sea superavitario y no deficitario, pero en la historia reciente esto ocurrió una única vez durante el gobierno de Abel Pacheco.
De acuerdo a la promesa del gobierno, la meta es reducir este déficit y llevarlo a cifras más manejables, para lo cual pretende plantear al Fondo Monetario Internacional (FMI) un ajuste que genere un superávit primario del 1% dentro de un par de años. El superávit o déficit primario es el resultado de la misma resta de ingresos contra gastos, pero sin tomar en cuenta el pago de intereses.

Este es el monto estimado de vencimientos de la deuda interna y externa que el país debe enfrentar este 2021.
Para enfrentar el déficit que el país viene arrastrando, los gobiernos tradicionalmente adquieren nueva deuda, especialmente a través de la emisión títulos.
Para este año hay que hacerle frente a estos pagos, lo cual genera mucha presión sobre la liquidez del Estado, reduciendo la capacidad de usar ese dinero en otras cosas, como inversiones o infraestructura.
En 2021 vence el equivalente al 9% de la deuda total que tiene el país de aquí a 2051.
El problema es que la deuda total del país se estima que ya superó el 70% del PIB este año y podría llegar al 80% del PIB para el siguiente.
Las estimaciones de un monto considerado límite son del 60%,aunque lo ideal es que no supere el 50%.
La promesa del gobierno es tratar de reducir ese monto para llevarlo a niveles sostenibles a mediano plazo.

Para lograr abrir el acceso a las fuentes de financiamiento que necesita, tratar de reducir el déficit fiscal y mejorar el nivel de endeudamiento, el gobierno se comprometió a plantear una propuesta al FMI a cambio de un préstamo por $1.750 millones.
Más allá del monto, el gobierno y diversos economistas coinciden en que se trata de un acuerdo que abre la puerta a que otras entidades financieras nos presten recursos y una forma de garantía para los mercados internacionales de que el país verdaderamente está comprometido con mejorar su situación fiscal.
Pero a cambio de ese acuerdo el gobierno debe comprometerse a tomar ciertas medidas que según sus cálculos representarían un ajuste cercano al 3% del PIB, lo que equivale a cerca de ₡1 billón.
El primer problema es que ese 3% del PIB aún no se ha alcanzado y según confirmó el propio ministro de Hacienda Elian Villegas en diciembre anterior, hacen falta por conseguir al menos 0,6% del PIB; unos ₡209 mil millones.
La gran interrogante es si ese ajuste provendrá de nuevos impuestos ya que hasta el momento el gobierno se ha mostrado reacio a aplicar ajustes estructurales de mayor peso a nivel estatal.
La propuesta de momento incluye recortes presupuestarios por ₡522 mil millones y ₡69 mil millones del aporte de algunas instituciones; pero depende del aval legislativo para que se apruebe un proyecto de renta global que generaría casi ₡42 mil millones, ₡31 mil millones de un impuesto a la lotería y ₡174 mil millones de eliminar exoneraciones.
La otra gran interrogante que se han planteado algunos economistas e incluso la propia agencia calificadora Fitch Ratings es si ese 3% del PIB alcanzará para convencer al FMI.
La propuesta "tiene como objetivo la consolidación fiscal por un valor del 3,0% del PIB, del cual el 0,8% provendría de nuevos impuestos, el 1,5% de recortes de gastos y el 0,5% de la eliminación de exenciones fiscales y la redistribución de excedentes de las agencias gubernamentales. Esto podría resultar insuficiente para estabilizar la deuda del gobierno central sin medidas adicionales y, por lo tanto, puede no aliviar la presión sobre la calificación soberana 'B' / Negativa de Costa Rica, incluso si se implementa como parte de un acuerdo con el FMI", dijo Fitch Ratings en un comentario realizado a mediados de diciembre.