Ajustes al presupuesto son insuficientes para mejorar imagen financiera del país

Gobierno debe apostar a mejora en calificaciones antes de acudir a mercados internacionales

2 de Sep. 2020 | 12:05 am

(CRHoy.com) Aunque se trata de un presupuesto que según el gobierno se ajusta a la regla fiscal y representa un recorte de ₡342 mil millones en el gasto primario, las señales para que el país mejore su imagen de cara a las calificadoras internacionales aún son débiles.

Según el plan presupuestario para 2021, los gastos corrientes no crecerán más allá de un 0,77%, con lo cual se cumple con no sobrepasar el límite establecido por la regla fiscal de un crecimiento máximo del 4,13%.

"Es una almohada que nos queda", dijo el viceministro Isaac Castro, vaticinando que durante el próximo año sea necesario enviar nuevos presupuestos extraordinarios ante posibles gastos de emergencia por la pandemia.

Sin embargo, queda aún lejana para poder cumplir con las ordenanzas de las calificadoras internacionales.

Elian Villegas, ministro de Hacienda, confesó: para que Costa Rica recupere su buena imagen, deberán ocurrir una serie de situaciones y cambios en el país, que hacen todavía verse lejano ese posible cambio.

"No creo que un solo acto per se vaya a servir para que una calificadora de riesgo valide su criterio y varíe la calificación… es más bien con la atención de varios actos que nos va a llevar allá", afirmó.

Esos actos se resumirían especialmente en el acuerdo de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que a su vez se convertirá en un compromiso por parte del país para recuperar el equilibrio fiscal y reducir la deuda, y que posiblemente pasará por la venta de activos y reformas a nivel tributario.

Desde el año 2014, cuando la calificadora de riesgos Moody's eliminó para Costa Rica el grado de inversión, Costa Rica ha mostrado una tendencia a la baja en su calificación crediticia.

De acuerdo con Hacienda, las constantes llamadas de atención de las calificadoras sobre el deterioro de la finanzas públicas, la poca diversificación de las fuentes de financiamiento, la dificultad para llegar a acuerdos políticos y la tardía entrada de la Ley de Fortalecimiento ocasionaron una continua caída de la calificación crediticia hasta la fecha, "generando no solo una percepción de riesgo mayor ante el inversionista sino también un aumento en nuestras tasas de interés".

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Según las calificadoras de riesgo, las notas del país podrían mejorar si el Gobierno implementa ajustes estructurales que alivien los riesgos de financiamiento y reduzcan el déficit fiscal.

En la actualidad estas calificaciones dejan al país con una diferencia en su margen de rentabilidad de hasta 200 puntos base respecto a los demás países latinoamericanos. Es decir, Costa Rica se ve obligado a pagar esa diferencia en los intereses que ofrece, debido al riesgo, a la hora de emitir bonos.

Y es que a partir de 2021 la opinión de estas calificadoras se volverá trascendental para el país.

En la agenda se encuentra la eventual solicitud a la Asamblea Legislativa para volver a acudir al mercado extranjero y colocar unos $4.500 millones en eurobonos.

"Los eurobonos los vemos precisamente después de alcanzar la negociación con el Fondo, como un instrumento a aspirar en los próximos años, paralelamente a negociación con el Fondo y los desembolsos del Fondo… siempre habrá que acudir a otras fuentes de financiamiento", añadió Villegas.

Para el período 2021, se estima que las necesidades de financiamiento sean cubiertas especialmente con el mercado doméstico, lo cual Hacienda confiesa que sugiere una alta competencia entre el gobierno y el sector privado por los recursos locales, lo que podría conllevar a un incremento en las tasas de interés.

Por ello, cualquier negociación o acuerdo que logre con los organismos internacionales será preferible para el Ejecutivo, con el fin de incorporarla en lugar de tener que acudir al mercado local.

"En caso de que se lograra finalmente la autorización al Poder Ejecutivo para emitir deuda en el exterior, y que pudieran constituirse como prefondeo de recursos para el año siguiente, se deberá llevar a cabo, de ser necesario, el correspondiente traslado de la partida de intereses deuda interna a intereses deuda externa, y como es usual, se reducirían de la autorización de emisiones de títulos valores deuda interna, lo correspondiente a deuda externa", afirma Hacienda en su documento de presentación del Presupuesto 2021.

Según ese documento, el plan de gastos, no considera la posible operación con el FMI "dado lo incipiente en el proceso de negociación". Sin embargo, El Ejecutivo irá adelante con esta iniciativa para tratar de no presionar más el mercado local.