Construcción teme debacle si Ejecutivo aumenta impuestos
Sector pide al Gobierno dedicarse a impulsar agenda que brinde confianza a los inversionistas y no más tributos
(CRHoy.com).- El sector construcción cerrará en números rojos el 2020. De acuerdo con los datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), la caída del aporte del sector al producto interno bruto (PIB) será de -8,7 como tasa de variación interanual. Como efecto de esa debacle, hasta julio pasado el sector había perdido más de 28.000 empleos.
Al consultársele a la Cámara Costarricense de de la Construcción (CCC) cuáles son sus expectativas para el 2021, su presidente, Esteban Acón, respondió que todo depende de si el gobierno del presidente Carlos Alvarado decide impulsar el aumento en los impuestos, pues esta medida desincentivaría aún más la construcción.
Ese sería un golpe duro para un sector que viene en picada desde el 2018, pues en el 2019 experimentó una variación interanual de -10,7%.
Según Acón, lo que la construcción necesita para volver a levantar es que el Gobierno genere confianza tanto en las familias como en los inversionistas para que reactiven sus proyectos constructivos durante el 2021.
Pero el empresario dijo que hasta ahora lo único que hay en el ambiente son dudas sobre el futuro, debido a que el Gobierno aún no anuncia cuáles serán los impuestos que aumentará con el objetivo de plantearle una negociación al Fondo Monetario Internacional (FMI) para optar por un servicio ampliado por $1.750 millones que servirían de apoyo presupuestario para aliviar la reducción de ingresos que le provocó la pandemia del COVID-19.
"Los proyectos existentes inclusive tienen permisos, pero no van a arrancar con su construcción hasta que haya confianza, hasta que el gobierno dé señales de que realmente quiere atacar el déficit fiscal tan grande desde el punto de vista estructural reduciendo el gasto y haciendo una reforma real del Estado, y no a través de nuevos impuestos", detalló el presidente de la CCC.
Según Acón es difícil, en ese contexto, tener las perspectivas claras sobre el desarrollo de la construcción en el 2021 pues, hasta ahora, las empresas están a la expectativa de los proyectos de ley que el Gobierno vaya a proponer durante las sesiones extraordinarias, durante las que controla la agenda de trabajo de los diputados, y que se extenderán desde el 1.o de diciembre hasta agosto del año entrante.
"Necesitamos saber cuáles serán esos acuerdos (que el Gobierno traducirá en proyectos de ley). De eso depende que los costarricenses y los inversionistas tengan la confianza para desarrollar sus proyectos de construcción. Si hay medidas estructurales para recortar el déficif fiscal, creo que las cosas mejorarían, sino, si solo se enfocan en la creación de nuevos impuestos, muchos proyectos van a continuar frenados", vaticinó el empresario.
Para los primeros meses del 2021, insistió el jerarca del gremio constructor, la situación podría empinarse aún más si el Gobierno se decanta por aumentar los tributos para aliviar su mala situación financiera.
"Póngase en los zapatos de un inversionista extranjero, que tenga ya sus planos listos y que esté dispuesto a hacer el nearshoring (traer sus inversiones desde destinos lejanos, como Asia, hacia otros más cercanos a su país de origen). Si hubiera pensado en venir a Costa Rica, cuando se entere de que le van a subir los impuestos, va a buscar, en automático, dónde más llevarse su inversión.
"Igual pasa con los costarricenses: si alguien pensaba en comprarse un apartamento y le suben el impuesto sobre los bienes inmuebles, lo va a pensar dos veces. A ciencia cierta no sabemos con qué va a salir el Gobierno, pero por supuesto que nuevos impuestos detendrán las inversiones y no solamente en el sector construcción", afirmó.
Entre las acciones que el sector pide al Estado para contribuir con su recuperación está la promulgación una ley que facilite los avales bancarios para respaldar los créditos para vivienda y facilitarle las cosas a las familias para que vuelvan a pensar en endeudarse para adquirir una casa.
Un 2020 problemático
Durante el 2020, según Acón, todos los subsectores de la construcción pilotaron en picada con excepción de la construcción de bodegas para almacenaje y otros fines en las zonas francas. Aun así, indicó que este mercado también cayó en los últimos meses.
Durante el año que acaba la situación de la construcción sufrió otro golpe. Se trata de la reforma contra las tasas de usura en los préstamos, que excluyó del sistema financiero formal a las personas que tuvieran ingresos mensuales menores a ¢200.000.
"De la noche a la mañana ya no calificaban, pues a cada uno de los cónyuges les quitaron ¢200.000 de sus ingresos inembargables y esto afectó mucho a los proyectos en proceso de construcción que ahora enfrentan grandes dificultades a la hora de formalizar la venta de casas y apartamentos. El elevado desempleo también truncó las expectativas de crecimiento del sector, pues hubo muchas personas que se echaron a atrás con inversiones que ya tenían planificadas porque perdieron sus empleos", lamentó el dirigente empresarial.
En cuanto a la cartera de proyectos de infraestructura pública que anunció el Gobierno como una de las acciones para reactivar la economía, Acón afirmó que la inversión más bien se ha reducido.
De igual forma, acusó al Gobierno de limitarse a construir la cartera con base en informes viejos para construir una lista de proyectos por ejecutar, pero que no se preocupó por agilizar.
"Con excepción de la parte vial, los proyectos están ahí esperando a que alguien los impulse. En la Cámara siempre le hemos recocido al Ministerio de Obras Públicas y Transportes haber desempantanado una serie de proyectos, pero en el resto de instituciones que generan obra pública nadie está pensando en el futuro", lamentó.
El ejecutivo del sector construcción sugirió que el Gobierno debe crear una comisión que le dé seguimiento a los proyectos de obra pública con el propósito de elegir aquellos que ya tienen un trámite maduro para ponerlos a funcionar lo antes posible.

