Costa Rica llega al top 3 de Latinoamérica que más gasta en intereses

Pago de intereses llegará a representar este año un 38% de los ingresos

15 de Dic. 2020 | 12:05 am

(CRHoy.com) Costa Rica llegará este año a la no tan prestigiosa lista de los tres países que más dinero de su presupuesto gastan en el pago de intereses a nivel latinoamericano.

De la región, el primero es Jamaica que destina el equivalente a un 6,7% del Producto Interno Bruto (PIB) al pago solo de los intereses de su deuda.

El segundo es Surinam con un 6,5% y de acuerdo a la tendencia que lleva, Costa Rica cerrará este año en el tercer lugar con un 5,4% del PIB.

Las cifras fueron expuestas este lunes por la agencia calificadora Fitch Ratings, al dar a conocer que la situación de la deuda en el país se ha vuelto insostenible y que se requerirá de ajustes más fuertes que la propuesta inicial que el gobierno pretende llevar ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), para poder alcanzar el equilibrio fiscal y reducir los niveles de endeudamiento.

Con los datos, según Fitch, Costa Rica llegará a ser también el octavo más alto de todos los soberanos calificados por la agencia a nivel mundial.

Costa Rica ha tenido que incrementar su dependencia del mercado interno para el financiamiento del presupuesto.

Este incremento continuo está aumentando de manera importante la factura de intereses.

Para 2017 el pago de intereses representaba cerca de un 20% de los ingresos del país. Para el cierre de este año la cifra estará cerca de duplicarse al llegar a un 38%. Es decir, casi 4 de cada 10 colones que recauda el Estado se irán en pagar solo los intereses de la deuda.

Mientras tanto, los ingresos como porcentaje del PIB se han mantenido relativamente invariables.

Al trasladar esos porcentajes a números esas tendencias indican que, al mes pasado, el gobierno había acumulado un gasto total de ₡1.398.852 millones para el pago del servicio de la deuda, cerca de un 18% más que lo que había destinado al mismo periodo del año pasado.

Para ponerlo en contexto, este pago es casi el mismo monto del déficit total que tuvo el país en 2013, (₡1.334.983 millones) o bien dos veces y media más lo que se recaudó el año pasado por el impuesto a los combustibles.

Con una recuperación económica moderada y una propuesta ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) que puede resultar insuficiente, los riesgos para la sostenibilidad de la deuda se incrementan.

Esto justo en momentos en que el país tendrá para el 2021 necesidades de financiamiento cercanas al 15% del PIB y en donde se deben discutir varios proyectos de endeudamiento en el Congreso con organismos multilaterales.

La versión del Ejecutivo es que si no se obtiene mayor financiamiento externo, se puede generar una fuerte presión en el mercado local de bonos, destapando una oleada alcista en las tasas de interés, pero en la Asamblea algunas fracciones se niegan a otorgarle nuevos permisos si no se aclara mejor el camino a seguir.

"$1.750 millones le ha aprobado la Asamblea en apoyo presupuestario con multilaterales al gobierno, sumado a $1.500 millones en Eurobonos para quitarle esa presión al mercado interno… ahora resulta que cada vez más se usa ese estribillo de ‘canjear deuda cara por barata' con el que llaman a los canjes, pero nunca se pone sobre el tapete de que la deuda sigue subiendo, vamos a cerrar con una deuda por encima del 70% del PIB y por encima del 80% en 2021", cuestionó este lunes la diputada liberacionista Silvia Hernández.

La fracción verdiblanca es de las mas reacias a otorgar sus votos a nuevos créditos. Hernández afirmó que requieren una estructura clara sobre el ajuste que se va a realizar para hacer más sostenible el camino de la deuda.

De la misma manera varios legisladores socialcristianos opinan de la misma forma. Este lunes fue María Inés Solís quien en el plenario cuestionó al PAC de no presentar una ruta clara sobre el tema.

Al final, si no se aprueban los préstamos con los organismos internacionales, la única opción que le quedará a Hacienda para financiarse será mediante bonos de deuda interna, que tienen un interés más elevado que el de los organismos internacionales.