UNED prevé que el conflicto en Medio Oriente afectará el costo de vida en Costa Rica
El aumento de los precios internacionales del petróleo, provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, estaría generando repercusiones directas en la economía costarricense y afectaría el costo de vida durante este 2026.
Así lo prevé la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), en un análisis sobre la situación provocada por el conflicto en Medio Oriente, que sigue siendo el epicentro de la tensión energética global.
Aunque se anunció un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán a inicios de abril de este año, el tránsito de buques petroleros apenas comienza a normalizarse y se mantiene muy por debajo de los niveles previos al conflicto, lo que ha reducido la oferta mundial de crudo y disparado los precios internacionales.
El director de la ECA, Federico Quesada, explicó que esta situación redujo la oferta mundial de crudo y elevó los precios del Brent, que pasaron de $60 en febrero a un máximo de $121 en marzo, para luego estabilizarse en torno a $93 por barril al cierre del 10 de abril.
Este comportamiento ya se refleja en Costa Rica. La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) conoce la solicitud del primer incremento de 2026 en combustibles, presentada por la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), mientras el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reporta un repunte en la inflación de marzo, con aumentos en alimentos y servicios turísticos.
Quesada señaló que los precios del crudo en niveles más altos inevitablemente se trasladan a los precios internos, lo que genera presiones sobre la inflación y los costos logísticos, y afecta tanto a las familias como a los sectores productivos.
"Este fenómeno no es pasajero", advirtió. Sostuvo que, mientras el estrecho de Ormuz siga siendo un punto de tensión, Costa Rica enfrentará ajustes constantes en combustibles, encarecimiento de bienes básicos y mayores retos para sostener la competitividad de sus exportaciones, en especial en un contexto de tipo de cambio apreciado.
Cinco áreas críticas
El análisis de la UNED identificó cinco áreas críticas de impacto: combustibles, inflación, comercio exterior, política monetaria y turismo.
Quesada afirmó que, aunque el cese al fuego atenúa las reacciones desproporcionadas, los nuevos precios de los combustibles encarecen los fletes y presionan la producción internacional.
Precios de combustibles. El alza del Brent a $90 implica ajustes internos sostenidos en gasolina y diésel. Esto se trasladará al transporte público, tarifas privadas y boletos aéreos.
Inflación y costo de vida. Los incrementos en insumos agrícolas y bienes importados presionan la canasta básica. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo ya refleja aumentos en alimentos y servicios turísticos.
Comercio exterior y exportaciones. El encarecimiento de los fletes reducirá la competitividad, y la inflación importada en socios comerciales clave podría contraer la demanda de bienes costarricenses.
Política monetaria y tipo de cambio. El Banco Central de Costa Rica (BCCR) enfrenta el reto de equilibrar la inflación importada y el estímulo económico. Un tipo de cambio apreciado limita la capacidad de respuesta ante el desempleo y el bajo crecimiento.
Turismo y percepción internacional. El encarecimiento de los tiquetes aéreos y un colón fuerte elevan el costo de visitación.
Recomendaciones
- Diversificación energética: acelerar proyectos de energías renovables para reducir la dependencia del petróleo.
- Apoyo a exportadores: implementar programas de eficiencia logística y financiamiento para enfrentar costos elevados.
- Turismo resiliente: promover mercados alternativos y estrategias de valor agregado para compensar el encarecimiento de los viajes.
- Monitoreo constante: reforzar la coordinación entre el Banco Central, el Ministerio de Industria y Comercio (MEIC) y el Ministerio de Hacienda para anticipar escenarios de crisis energética prolongada.
