“No hay honor ni futuro en este negocio”: La carta de “El Mayo” Zambada antes de recibir cadena perpetua

Zambada aseguró ante el tribunal que no buscaba compasión, sino asumir la responsabilidad por los delitos cometidos.
El cofundador del Cártel de Sinaloa, Ismael "El Mayo" Zambada, asumió públicamente la responsabilidad por su historial criminal poco antes de ser sentenciado a cadena perpetua en Estados Unidos. En una carta aseguró que "no hay honor ni futuro en este negocio del crimen".
Según la periodista Azucena Uresti, en una carta dirigida al juez Brian Cogan, el narcotraficante reconoció que nunca intentó negar los delitos que se le atribuyeron y aseguró que estaba dispuesto a enfrentar las consecuencias de sus decisiones.
En el documento, Zambada admitió que sus acciones causaron un profundo daño a personas, familias y comunidades enteras.
"Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones", expresó.
El histórico líder del Cártel de Sinaloa señaló, además, que decidió no ir a juicio porque no quería negar la realidad de los hechos ni construir una defensa basada en falsedades. También afirmó que su comparecencia ante el tribunal no tenía como objetivo obtener clemencia.
"No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad y pedir perdón por el daño que causé y por el ejemplo que di", escribió.
En otro apartado de la carta, reconoció que las autoridades tienen la obligación de proteger a la sociedad frente a organizaciones criminales como la que durante años ayudó a dirigir.
Asimismo, aprovechó el mensaje para dirigirse a las nuevas generaciones. Les pidió que no siguieran el camino que él eligió y advirtió que la violencia y el crimen organizado no ofrecen un futuro ni representan un motivo de orgullo. También sostuvo que haber crecido en un entorno marcado por la delincuencia y la violencia nunca debe utilizarse como excusa para cometer delitos.
La carta fue presentada antes de que el juez emitiera la sentencia. Aunque es notorio que el narcotraficante enfrenta un deterioro físico a causa de su edad y de diversos problemas de salud, el tribunal lo condenó a cadena perpetua y ordenó el decomiso de $15.000 millones , al considerarlo uno de los principales responsables del crecimiento y la expansión del Cártel de Sinaloa durante varias décadas.
