¿Qué es el virus Bundibugyo y por qué preocupa tanto a la OMS?

(Foto de John WESSELS / AFP)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional por un brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo (RDC) y vinculado ya a casos importados en Uganda.
La razón: se trata del virus Bundibugyo, una especie del virus del ébola que en brotes previos registró tasas de mortalidad de entre 30% y 50%, para la que actualmente no existe una vacuna autorizada ni tratamientos específicos.
La decisión eleva la preocupación mundial por el riesgo de expansión regional, especialmente porque el brote ocurre en una zona de intenso movimiento humano, con conflictos armados y dificultades para rastrear contagios.
El 16 de mayo de 2026, el director general de la OMS declaró el evento como una emergencia de salud pública de importancia internacional (PHEIC, por sus siglas en inglés). Dicha categoría se reserva para situaciones sanitarias graves con potencial de propagarse entre países y que requieren coordinación urgente a nivel global.
La alerta llega apenas días después de que las autoridades confirmaran que una enfermedad inicialmente desconocida y altamente mortal, reportada en la provincia de Ituri, en la RDC, era en realidad un brote de ébola causado por el virus Bundibugyo.
¿Qué está ocurriendo?
La OMS recibió una alerta el 5 de mayo tras reportes de una enfermedad desconocida con alta mortalidad en la zona de salud de Mongbwalu, en Ituri. Entre los primeros fallecidos figuraban cuatro trabajadores de salud que murieron en un lapso de apenas cuatro días.
Tras investigaciones realizadas en las zonas de Mongbwalu y Rwampara, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Kinshasa confirmó el 15 de mayo que ocho muestras de sangre dieron positivo al virus Bundibugyo, una especie del virus del ébola.
Ese mismo día, el Ministerio de Salud de la RDC declaró oficialmente el decimoséptimo brote de ébola registrado en el país desde 1976.
Hasta el 15 de mayo, las autoridades habían reportado 246 casos sospechosos y 80 muertes en las zonas Rwampara, Mongbwalu y Bunia. Además, 24 personas permanecían aisladas como casos sospechosos.
Las autoridades también investigan conglomerados inusuales de muertes comunitarias compatibles con esta enfermedad en otras áreas de Ituri y Kivu del Norte.
¿Qué es el virus Bundibugyo?
El virus Bundibugyo es una de las especies del género Orthoebolavirus y provoca una forma grave del ébola conocida como enfermedad por virus Bundibugyo (BVD, por sus siglas en inglés).
La enfermedad es zoonótica, lo que significa que puede pasar de animales a humanos. La OMS considera que los murciélagos frugívoros son probablemente el reservorio natural del virus.
La infección humana puede comenzar por contacto estrecho con sangre o fluidos de animales infectados, incluidos murciélagos y primates no humanos.
Después, la transmisión ocurre entre personas mediante contacto directo con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas enfermas o fallecidas.
También puede producirse por superficies contaminadas.
La OMS enfatiza que el contagio suele intensificarse en hospitales cuando fallan los protocolos de prevención o durante entierros inseguros donde existe contacto directo con el cuerpo de una persona fallecida.
¿Cuáles son los síntomas?
Uno de los principales desafíos del brote es que los síntomas iniciales pueden confundirse fácilmente con otras enfermedades comunes.
El periodo de incubación va de dos a 21 días, y las personas normalmente no contagian el virus antes de presentar síntomas.
La enfermedad puede comenzar con:
- Fiebre.
- Cansancio intenso.
- Dolor muscular.
- Dolor de cabeza.
- Dolor de garganta.
Posteriormente, pueden aparecer:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Afectación de órganos.
- Hemorragias en algunos casos.
El primer caso sospechoso actualmente identificado fue un trabajador de salud que presentó síntomas el 24 de abril, incluidos fiebre, sangrado, vómitos y un fuerte malestar general. La persona murió posteriormente en un centro médico de Bunia.
¿Cuán mortal es?
La OMS advierte que los brotes previos de esta variante del ébola han mostrado tasas de mortalidad de entre 30% y 50%. Casos anteriores de esta enfermedad fueron reportados en Uganda y en la RDC en 2007 y 2012.
El último brote de este virus específico en la RDC ocurrió en 2012 y dejó 59 casos, incluidos 34 fallecimientos.
La falta de una vacuna autorizada y de tratamientos específicos contra el virus convierte al diagnóstico temprano y la atención médica de soporte en herramientas esenciales para salvar vidas.
La OMS recalca que la atención médica temprana y los cuidados de soporte pueden salvar vidas.
¿Por qué este brote preocupa tanto?
El temor internacional no responde únicamente a la letalidad del virus.
La OMS considera especialmente preocupante el contexto donde ocurre el brote.
La provincia de Ituri es una zona minera de alto tránsito comercial y migratorio. Actualmente se cree que el brote se originó en Mongbwalu, desde donde personas enfermas se trasladaron hacia Rwampara y Bunia para buscar atención médica.
Además, Ituri limita con Uganda y Sudán del Sur, lo que incrementa el riesgo de transmisión transfronteriza. La situación se agrava porque el brote fue detectado tarde.
Según la OMS, transcurrieron cerca de cuatro semanas entre el inicio de síntomas del caso presuntamente inicial y la confirmación de laboratorio, lo que pudo facilitar contagios comunitarios.
A esto se suma un escenario de conflicto armado e inseguridad que limita el movimiento de equipos sanitarios, dificulta el transporte de muestras y complica el rastreo de contactos.
Hasta el 15 de mayo se habían identificado 65 contactos de pacientes, incluidos 15 considerados de alto riesgo. Sin embargo, el seguimiento se ha visto afectado por restricciones de movilidad y problemas de seguridad.
Incluso, algunas personas identificadas como contactos desarrollaron síntomas y murieron antes de poder ser aisladas.
El virus ya cruzó fronteras
Uganda confirmó el 15 de mayo un caso importado desde la RDC. Se trató de un hombre congoleño de edad avanzada que fue hospitalizado en Kampala el 11 de mayo con síntomas severos y murió tres días después.
Las pruebas confirmaron el virus Bundibugyo.
Un segundo caso importado fue detectado el 16 de mayo en Kampala, también proveniente de la RDC y sin aparente relación con el primero.
Hasta ahora, Uganda no ha reportado transmisión local, pero activó medidas de emergencia, vigilancia fronteriza, cuarentenas de contactos identificados y despliegue de equipos rápidos de respuesta.
¿Qué están haciendo las autoridades?
Las autoridades sanitarias de la RDC desplegaron equipos de respuesta rápida en las zonas afectadas, habilitaron espacios de aislamiento, fortalecieron la vigilancia epidemiológica y comenzaron investigaciones comunitarias.
También se realizan evaluaciones de prevención de infecciones en hospitales y centros médicos para evitar contagios dentro del sistema sanitario.
Uganda reforzó controles fronterizos, instaló vigilancia en rutas de tránsito y aumentó el monitoreo de contactos.
¿Hay restricciones de viaje?
Pese a la emergencia internacional, la OMS fue clara: no recomienda cerrar fronteras ni imponer restricciones comerciales o de viaje a la RDC o Uganda.
El organismo sostiene que ese tipo de medidas suelen generar miedo, empujar el tránsito hacia pasos fronterizos no controlados y dificultar la respuesta sanitaria.
En cambio, pidió reforzar vigilancia, controles sanitarios, rastreo de contactos y compartir información entre países.
La organización también recomendó que las personas expuestas al virus no viajen internacionalmente durante el periodo de monitoreo y que los casos confirmados permanezcan aislados hasta obtener pruebas negativas.