Xi Jinping señala a Taiwán como el mayor riesgo para la relación con EE. UU.

Por AFP
14 de May. 2026 | 9:52 am

Donald Trump, presidente de EE. UU., junto a Xi Jinping, mandatario chino, en una foto de archivo (AFP)

El presidente chino, Xi Jinping, advirtió este jueves a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que una gestión inadecuada de la cuestión de Taiwán podría empujar a ambos países a un "conflicto", en una contundente declaración durante su cumbre en Pekín.

Xi recibió con un apretón de manos al magnate al pie del monumental Gran Salón del Pueblo de la plaza Tiananmén, el centro neurálgico del poder comunista en la capital, decorada con alfombra roja y los colores de China y Estados Unidos.

Trump comenzó el cara a cara elogiando a su anfitrión, al que calificó de "gran líder" y "amigo", al tiempo que pronosticaba que sus países tendrán "un futuro fantástico juntos".

Pero más allá de la pompa inicial, Xi utilizó un tono menos efusivo y afirmó que ambas partes "deberían ser socios, no rivales", al destacar desde el primer momento la situación de Taiwán, una isla autónoma y de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.

"La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos", dijo Xi, según declaraciones publicadas por los medios estatales chinos.

"Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa", añadió durante la reunión, que duró unas dos horas y 15 minutos.

El viaje de Trump a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década y la gran recepción contrasta con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre las dos mayores economías del mundo.

En un banquete por la noche en su honor, el mandatario estadounidense celebró las conversaciones "extremadamente positivas y productivas" con su homólogo, al que invitó a visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre.

Xi, menos efusivo, insistió nuevamente en esa cena en su mensaje de cooperación entre ambas potencias y aseguró que el progreso de China es compatible con el lema de Trump: "Make America Great Again" ("Hagamos a Estados Unidos grande otra vez").

Esta relación bilateral ha encontrado momentos bajos desde la anterior visita de Trump en 2017, con ambos países enzarzados en una guerra comercial en gran parte de 2025 por la ofensiva arancelaria estadounidense y con múltiples desacuerdos en temas globales.

La cuestión de Taiwán ha sido uno de los asuntos más delicados durante años. Aunque Estados Unidos solo reconoce a China, existe una ley que le obliga a suministrar armas a Taiwán para que pueda defenderse.

China ha prometido tomar el control de Taiwán y no descarta recurrir a la fuerza para lograrlo, en un contexto de creciente presión militar sobre la isla en los últimos años.

Tras los comentarios de Xi el jueves, Taipéi calificó a China como el "único riesgo" para la paz regional e insistió en que "la parte estadounidense ha reafirmado repetidamente su apoyo claro y firme" a ese territorio.

Irán empaña la visita

La guerra en Irán, que obligó a Trump a posponer su viaje a China, inicialmente previsto en marzo, es otro de los temas espinosos.

Antes del encuentro, el presidente estadounidense afirmó que esperaba mantener una "larga conversación" sobre Irán, que vende la mayor parte de su petróleo a China pese a la amenaza de sanciones de Washington.

Finalmente, según la Casa Blanca, Trump y Xi se limitaron durante su reunión a destacar la necesidad de mantener abierto el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado desde el inicio de la guerra.

"Las dos partes estuvieron de acuerdo en que el estrecho de Ormuz debe seguir abierto para favorecer la libre circulación de la energía", declaró la Casa Blanca.

Según la presidencia estadounidense, Xi manifestó su interés en comprar más petróleo estadounidense para reducir su dependencia del paso por Ormuz. Pero China no hizo mención a esto en sus comunicaciones.

El bloqueo del estrecho de Ormuz tiene un impacto directo sobre China. Gran parte de sus importaciones de oro negro pasa por esta vía.

La agencia iraní Tasmin anunció este  jueves que las fuerzas iraníes habían autorizado la víspera el paso de "varios buques" chinos.

Ambos países abordarán también el tema de la inteligencia artificial y el desarrollo de mecanismos de seguridad y control, indicó el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presente en China.

Empresarios de élite se unieron a la delegación, entre ellos Jensen Huang, de Nvidia, y Elon Musk, de Tesla.

Xi prometió que "China abrirá aún más y más sus puertas al mundo exterior" y que las empresas estadounidenses disfrutarían de "perspectivas aún más prometedoras".

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