¿Apagar y prender las luces o dejarlas encendidas? Esto es lo que más ahorra electricidad
Existe la creencia de que dejar las luces encendidas consume menos electricidad que apagarlas y prenderlas constantemente. Sin embargo, esta afirmación es falsa.
La realidad es que mantener las luces encendidas durante más tiempo siempre implica un mayor consumo de energía, ya que el gasto eléctrico de la iluminación se calcula en función del tiempo de uso. Así lo explicó Melvin Pacheco, subgerente de Operaciones del Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación de Costa Rica (Coneléctricas).
Este mito surge porque muchas personas asocian el encendido de una luz con un pico significativo de consumo eléctrico. No obstante, ese gasto inicial es mínimo y no representa un costo adicional relevante en la factura.
Pacheco explicó que el consumo eléctrico se mide según el tiempo que el bombillo permanece encendido. Por ejemplo, si una persona utiliza una luz durante 30 segundos, únicamente se le cobrará la energía consumida durante ese lapso.
Además, aclaró que no importa cuántas veces se encienda o apague la luz en ese período, ya que esas acciones no generan un cobro adicional significativo. El especialista fue enfático en que un bombillo apagado no consume electricidad.
"Apagar la luz, incluso por períodos cortos, siempre consumirá menos electricidad que dejarla permanentemente encendida", recalcó Pacheco.
¿Cuándo sí conviene dejar un equipo encendido?
Pacheco explicó que el principio de "no apagar y volver a encender" no aplica a la iluminación, pero sí puede ser válido para algunos aparatos que requieren un período de calentamiento antes de alcanzar su funcionamiento óptimo.
Entre ellos se encuentran las planchas eléctricas y las cocinas con discos eléctricos, equipos que consumen una cantidad importante de energía para alcanzar la temperatura adecuada.
Por esa razón, se recomienda aprovechar el calor acumulado y realizar tareas como planchar varias prendas seguidas o cocinar de forma continua, en lugar de apagar y encender el equipo repetidamente.
En conclusión, la recomendación es apagar siempre las luces cuando se abandona una habitación. De esta manera, el medidor eléctrico registrará únicamente el tiempo exacto durante el cual el bombillo permaneció encendido, lo que contribuirá a reducir el consumo de energía y el monto de la factura eléctrica.
Iluminación LED vs. incandescente
La iluminación LED consume significativamente menos electricidad que la incandescente. Esto se debe a que los bombillos tradicionales desperdician gran parte de la energía en forma de calor para poder generar luz.
Se trata de una discusión que, con el paso de los años y el avance de la tecnología, ha quedado prácticamente resuelta debido a la mayor eficiencia energética de los sistemas LED.
El principal problema de este sistema radica en su baja eficiencia energética. Solo una pequeña parte de la electricidad consumida se convierte en luz visible, mientras que la mayor parte se transforma en calor. Esta característica se evidencia al tocar un bombillo incandescente después de varios minutos de uso, ya que alcanza temperaturas considerablemente altas.
En otras palabras, una parte importante de la electricidad consumida por estos dispositivos no se utiliza para iluminar, sino que se pierde en forma de calor. Por el contrario, la tecnología LED no requiere calentar ningún filamento para generar luz, por lo que evita ese gasto innecesario de energía.

