Bomberos y cruzrojistas compraban droga a “Pioja”, revela agente encubierto
Juicio por el caso Imperio está en la etapa de recepción de testigos, entre ellos, los investigadores del OIJ y la PCD

Alias "Pioja" tenía su centro de operación en la comunidad María Reina de Hatillo, muy cerca de la 25 de Julio o Aguantafilo.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Ministerio Público detectaron un flujo constante de compradores de droga a toda hora en María Reina, en Hatillo, durante las pesquisas contra Luis Ricardo Rodríguez Chaves, "Pioja", quien enfrenta un juicio en la Jurisdicción Especializada en Delincuencia Organizada (JEDO).
Uno de los agentes encubiertos que realizó vigilancias en esa zona de la capital, aseguró en el juicio que incluso cruzrojistas o bomberos fueron observados comprando drogas.
Según la declaración en el juicio, el investigador de la policía judicial indicó que las vigilancias contra "Pioja" y su grupo se realizaron durante jornadas extendidas —mañana, tarde y noche— para identificar patrones de operación y a las personas que llegaban al sitio. En ese proceso, los agentes evidenciaron un movimiento ininterrumpido que reforzó las sospechas sobre la actividad ilegal en el lugar.
- Esta fue parte de la declaración textual del agente encubierto:
"Las vigilancias se hicieron a todas horas, se hicieron en la mañana, en la tarde, en horas nocturnas. Incluso decidimos amanecer ahí. No sé si fue antes o en esta investigación se estaba adquiriendo información y queríamos ver bien cómo se daban los movimientos ahí. Vimos cruzrojistas pasar a comprar drogas, bomberos parar a comprar drogas, pasaba de todo ahí".
"Pioja" es uno de los principales líderes de un grupo criminal con un punto de venta de drogas con operación constante y alta afluencia de compradores dominado por tiendas o pequeños "súper" de drogas instalados en la comunidad María Reina, en Hatillo.

Las vigilancias incluso se hicieron con dron debido a la gran cantidad de "campanas".
El OIJ apunta a que el sospechoso tenía un rol clave en la dinámica de distribución de estupefacientes, usando un búnker como centro de operaciones. En ese sitio, se realizaban ventas durante todo el día, con mayor intensidad en horas nocturnas, lo que generaba un movimiento continuo de personas.
Esos puntos de venta, según el expediente de investigación, generaban hasta ₡84 millones por venta de drogas a la semana.
En el sitio operaban vendedores, transportistas, "campanas" y encargados de seguridad, según relataron los agentes judiciales encargados de las vigilancias.
Las autoridades documentaron que la estructura operaba bajo una lógica de narcomenudeo, con entregas rápidas y coordinación directa entre quienes atendían el punto y los encargados del abastecimiento. Las vigilancias permitieron identificar no solo la frecuencia de las transacciones, sino también el perfil variado de los compradores.
Los agentes realizaron seguimientos y vigilancias en distintos horarios para establecer patrones de comportamiento, lo que permitió fortalecer la causa judicial. Las diligencias evidenciaron que el punto de venta se mantenía activo prácticamente sin interrupciones.
Alias "Pioja" enfrenta juicio por los delitos de tráfico de drogas y legitimación de capitales. El sujeto, incluso, fue detenido en una torre de apartamentos, el 19 de julio del 2022, tras múltiples allanamientos que estuvieron a cargo del OIJ y la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos.