Decapitación en Turrialba es el segundo caso en que “Diablo” ordena ejecutar a mujeres por droga
Las muertes de Pamela Royo Solano y Jazmín Torres Rankin tienen un nexo en común: ambas fueron asesinadas por células aliadas o con vínculos con Alejandro Arias Monge, alias "Diablo".
En el caso de Pamela, el crimen se dio porque se negó a vender drogas para un proveedor; mientras que el de Jazmín respondería a un ajuste de cuentas.
Los violentos hechos volvieron a salir a la luz debido a que este martes 28 de abril fueron detenidos dos sospechosos de haber participado en el asesinato de Royo, cuya cabeza fue dejada en el corredor de una casa en Turrialba. El cuerpo apareció días después en un lote baldío.
Por este caso fueron detenidos un hombre de apellido Marín Alvarado, de 34 años, y una mujer con el mismo apellido, de 19 años. Se trata de una pareja de hermanos que fue capturada en el sector de Los Laureles de Turrialba.
Dos menores de edad también figuran como vinculados a estos hechos. Ambos cumplen detención provisional en un centro penal tras su captura por otros delitos cometidos recientemente.
El asesinato de Pamela
La investigación de la Unidad de Crimen Organizado del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detalla que estos hermanos responden a la organización de Jorge David Núñez Aguilar, alias "Coco Pastilla", vinculado con múltiples delitos en varios cantones del Caribe del país y que tomó fuerza en Turrialba hace dos años. Este líder criminal es aliado de "Diablo" y tiene más de un año de mantenerse prófugo de la justicia.
Se presume que los hermanos ordenaron decapitar a la víctima y luego lanzar su cabeza en una zona donde mantenían disputa con otra banda, liderada por Ariel Muir Solano, alias "Mancha".
La investigación logró confirmar que se trató de un mensaje que el grupo de "Coco Pastilla" envió a un sujeto que estaba vendiendo droga en esa zona para alias "Mancha" y a quien ya habían amenazado previamente para que dejara de hacerlo.
El asesinato fue calificado como "atroz, cruel, muy particular y pocas veces visto en el país" por Michael Soto, director a. i. del OIJ. La cabeza de la víctima apareció el 2 de junio de 2024 en la entrada de una vivienda, frente a un parquecito.
Días después, el 6 de junio, el cuerpo fue hallado a unos 900 metros de donde fue ubicada la cabeza. La víctima tenía tres hijos, todos menores de edad. En ese momento, una tía de la fallecida mencionó a CR Hoy que Pamela tenía problemas de consumo de drogas y que, en las semanas previas a su muerte, estaba viviendo en la calle.
Asesinato de Jazmín
El 20 de junio de 2023, dos gatilleros ingresaron armados al Centro Integrado de Educación de Adultos (Cindea), que opera en Tortuguero de Pococí. Los criminales iban encapuchados, llegaron hasta el aula en la que se encontraba su objetivo y la mataron.
Jazmín recibió impactos en la cabeza, el tórax y los glúteos, y quedó tendida en el suelo, en medio de los pupitres. La investigación del caso apuntó a que el móvil del homicidio fue un ajuste de cuentas relacionado con la venta de drogas.
El crimen ocurrió mientras la víctima realizaba un examen en el centro educativo. Testigos de la tragedia indicaron que los gatilleros gritaron: "Ahí les mandó el Diablo, hijueputas" y "Esto es parte de Diablo", mientras disparaban en reiteradas ocasiones.
Detención del sospechoso
El 8 de julio fue detenido un hombre de apellido Torres Flores, de 25 años, conocido como "El ángel de la muerte", como uno de los sospechosos del asesinato de Jazmín Torres. La captura se realizó en una vivienda ubicada en la comunidad denominada Proyecto Veroliz, en Turrialba de Cartago.
Durante el operativo, la policía judicial decomisó un arma semiautomática, municiones, un pasamontañas, guantes y un bolso donde guardaban esos implementos, presuntamente utilizados para actos criminales.
La investigación identificó que "El ángel de la muerte" estaba ligado a la organización criminal de alias "Diablo", donde fungiría como sicario. Es oriundo del barrio Atlántida, en el cantón central de Limón, y, al parecer, se desplazó desde allí para esconderse en la localidad cartaginesa, donde fue encontrado.
El 23 de agosto de 2024, el Tribunal Penal de Pococí dictó 30 años de cárcel contra "El ángel de la muerte" por el asesinato de Jazmín Torres, cuya muerte, además, fue grabada.
"Diablo"
Alejandro Arias Monge, alias "Diablo", es requerido por la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), el Ministerio Público y el OIJ.
En 2025, la DEA anunció una recompensa de hasta $500.000 por información que permita su arresto o condena, al vincularlo con presuntos delitos de tráfico de narcóticos, asesinato y legitimación de capitales en Costa Rica, así como conspiración para fabricar, importar y distribuir sustancias controladas hacia los Estados Unidos.















