Exministro que amedrentaba a periodistas se postula como asesor de la CIDH en libertad de expresión

Mauricio Herrera Ulloa
CRHoy.com) El exministro de Comunicación en la administración de Luis Guillermo Solís (2014-2018), Mauricio Herrera Ulloa, se postuló para ser el próximo relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Herrera Ulloa fue uno de los jerarcas de la administración de Solís sobre los cuales hubo mayores cuestionamientos, pues en determinados momentos de su gestión llamaba por teléfono a periodistas de diferentes medios de comunicación para censurarlos y amedrentarlos por los enfoques y títulos de las noticias que publicaban. Las llamadas de Herrera a los comunicadores se caracterizaban por ser con gritos y faltas de respeto.
Por estas situaciones y otros hechos, desde la oposición en ese período constitucional, en más de una ocasión se exigió su salida del gabinete (ver nota abajo).
Hasta este momento la Cancillería de la República, desde donde se anuncian los respaldos de candidaturas de costarricenses a puestos en organismos internacionales, no habían ni oficializado la candidatura de Ulloa ni se había confirmado el apoyo a la misma. CRHoy intentó comunicarse con el vicecanciller en asuntos multilaterales, Christian Guillermet, para conversar al respecto, pero no fue posible localizarlo.
El puesto al que aspira
Según un comunicado de prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) del pasado jueves 30 de abril, Herrera resultó ser unos de los 10 finalistas al puesto de relator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, un cargo que rinde cuentas a ese órgano, que trabaja en coordinación con su Secretaría Ejecutiva y funciona en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, D.C.
Según el comunicado, a partir de ahora la CIDH recibirá observaciones de Estados Miembros de la OEA y de sociedad civil sobre Herrera y los otros nueve finalistas de otros países. El plazo para presentar observaciones es del 30 de abril hasta la medianoche del 15 de junio de 2020.
La Secretaría Ejecutiva de la CIDH contactará a las personas finalistas para producir un video, para ser publicado en la página web de la CIDH dentro de las próximas dos semanas, explicando sus propuestas en caso de ser electo.
Con posterioridad a la presentación de comentarios, la CIDH seleccionará entre las personas finalistas a cinco personas candidatas que serán entrevistadas por el pleno de la Comisión. El 13 de julio la Comisión dará a conocer la lista de las cinco personas seleccionadas que serán entrevistadas los días 14 y 15 de septiembre. En esa última fecha, la CIDH anunciará el nuevo titular, que comenzará sus labores a partir del 6 de octubre.
Quien resulte electo, ocupará el cargo por un período de tres años, renovable por un período más.
Herrera se enfrenta a candidatos de otros nueve países. Estados Unidos, Venezuela, Guatemala, Argentina, Brasil, Colombia, México y Jamaica. El comunicado de la OEA con los atestados de los postulantes puede verlo en este enlace.
El aguacate y otras polémicas
El 21 de abril de 2015 el entonces presidente, Luis Guillermo Solís, nombró a Mauricio Herrera como su ministro de Comunicación. Los cuestionamientos a su gestión llegaron pocos meses después.
En junio de ese año el sector exportador lo censuró porque, en medio de la polémica por la importación de aguacate con México y un supuesto desabastecimiento, Herrera se sacó un selfie en las afueras de un restaurante de comida rápida con una bolsa de esta fruta. Los exportadores vieron el gesto como un insulto en medio del conflicto y un menosprecio al consumidor. Solís lo defendió.
En setiembre de ese mismo año, la Asamblea Legislativa lo mandó a llamar, pues se preocuparon de las denuncias de los medios de comunicación por el trato y la censura del exjerarca. Herrera negó el acoso y Solís lo volvió a apoyar.
La única ocasión en que Solís llamó la atención de Herrera, fue cuando se refirió a un sector de los costarricenses como "los ticos de a pie" porque no apoyaban la importancia de que el exmandatario llevara a Cuba una comitiva de más de 30 personas en diciembre de 2015.
Incluso, fue cuestionado por el vocabulario con el que se refería cuando era ministro de Estado.