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Expareja de Junieysis utilizó redes sociales de la víctima para responder a familiares

Un informe policial demuestra que Gustavo Adolfo Ramírez Calvo, sospechoso del femicidio de su expareja, Junieysis Merlo Espinoza, utilizó las redes sociales de la joven poco después de su desaparición para responder a sus familiares.

El pasado 2 de abril, un primo de la muchacha, identificado como Jackson, le escribió al perfil de su prima para expresar su deseo de colaborar en su búsqueda. Gustavo, utilizando la cuenta de Junieysis, le respondió: «ok, dime». Ese fue el mensaje que levantó las sospechas.

Además, el expediente judicial revela que se intentó restablecer el correo electrónico de Gmail perteneciente a la víctima el 3 de abril de 2026, en horas de la madrugada, desde un teléfono celular marca Xiaomi.

Según los investigadores, esto sugiere una posible manipulación de las cuentas digitales de la víctima después de extravío. El celular de la joven fue entregado por el propio sospechoso a los investigadores al día siguiente del mensaje.

Dos agentes se presentaron ese día, en horas de la madrugada, en el residencial Los Pericos, en Santa Ana, donde vivía Junieysis junto con el sospechoso. Ramírez lo entregó de forma voluntaria y confirmó que pertenecía a la desaparecida.

Ese mismo día también se decomisaron dos computadoras que había en la vivienda, además de una tercera confiscada tres días después. Con el decomiso de los dispositivos electrónicos, los investigadores solicitaron a la Sección Especializada contra el Cibercrimen (SEC) del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) la apertura y el respaldo de los equipos.

La policía judicial trabaja en generar de un registro de actividad, direcciones IP de acceso, mensajes, contactos, publicaciones, archivos multimedia, ubicaciones de inicio de sesión, fechas y horas de acceso, así como respaldos de las cuentas de la persona desaparecida en las redes sociales Facebook, Instagram y TikTok. No obstante, la empresa Meta, que administra Facebook e Instagram, se negó a aportar información.

Ese mismo teléfono que se encontraba en la vivienda fue el que utilizó la joven para mantener sus últimos contactos con allegados. Por ejemplo, la mañana del martes 31 de marzo realizó una videollamada y envió una fotografía. Después de eso no volvió a comunicarse, lo cual era inusual, según relataron varios testigos al OIJ.

Gustavo indicó a algunos testigos, entre ellos el hermano de Junieysis, que ella se fue a la playa sin dar detalles y que le había dicho que no llevaría su teléfono celular porque era muy caro y temía que se lo robaran.

Cuando los investigadores lo entrevistaron, el propio sospechoso confirmó esa versión y aseguró que él le pidió a Junieysis que dejara el celular, pues era costoso y, si andaba con personas extrañas, se lo podían robar.

Según el sujeto, ella le respondió que prefería no llevar celular y luego se marchó; sin embargo, esto no habría ocurrido de esa manera.

El femicidio de Junieysis Adely Merlo Espinoza, una joven nicaragüense de 29 años y madre de dos niñas, ocurrió entre el último día de marzo e inicios de abril. Tras varios días desaparecida, su cuerpo fue hallado el 9 de abril de 2026, enterrado en una fosa cerca de una obra en construcción dentro del mismo condominio.

La autopsia determinó que Junieysis murió por asfixia, específicamente debido a una «compresión extrínseca del cuello» que provocó una fractura de cartílago, lo que indica que fue estrangulada.

Ramírez Calvo fue detenido y descuenta un año de prisión preventiva como principal sospechoso. Se presume que utilizó maquinaria para realizar movimientos de tierra el día de la desaparición con el fin de ocultar el cuerpo.

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