Impago del Gobierno a la CCSS pone en riesgo la estabilidad fiscal

6 de Jun. 2026 | 12:11 am
Edificio de la CCSS

Edificio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)

El Gobierno tendría que asumir millonarios déficits de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) si se agotan las reservas de los seguros de salud y pensiones, tal como lo establece la Constitución Política.

Ese escenario, que podría materializarse en los próximos años de no aplicarse reformas adicionales, representa un riesgo para la estabilidad fiscal del país, según advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo proyecta que las reservas del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), que financia los servicios de salud de la CCSS, se agotarán en 2029.

Una vez consumidos esos recursos, el déficit del seguro tendría que ser cubierto por el Gobierno Central. El FMI estima que el faltante alcanzaría un 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2050, impulsado principalmente por el envejecimiento de la población, el aumento de los costos médicos y el crecimiento de los gastos laborales.

La advertencia surge en momentos en que la CCSS mantiene un proceso de cobro judicial contra el Estado por una deuda que ronda los ₡4,4 billones. De ese monto, aproximadamente ₡3,7 billones corresponden al seguro de salud.

Según el informe, el déficit anual de flujo de caja del SEM aumentaría de un 0,3% del PIB en 2024 a un 0,8% en 2028 si no se aprueban medidas adicionales.

El FMI atribuye ese deterioro principalmente al incremento de los costos asociados a los avances tecnológicos en la atención médica y al crecimiento de los gastos laborales.

El organismo también alertó sobre la situación financiera del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), el principal sistema de pensiones del país.

Las proyecciones indican que las reservas del IVM se agotarían a mediados de la década de 2030 si no se implementan nuevas medidas para fortalecer su sostenibilidad.

Los déficits anuales del régimen, actualmente cubiertos con reservas, pasarían de alrededor de un 0,2% del PIB en 2024 a un 0,5% en 2036. Una vez agotados esos recursos, el Gobierno tendría que asumir la totalidad de los faltantes.

De acuerdo con el FMI, esos déficits crecerían de forma sostenida hasta alcanzar cerca de un 1,7% del PIB en 2050.

El informe advierte que la falta de reformas en los sistemas de salud y pensiones, sumada al envejecimiento de la población, podría modificar la trayectoria de reducción de la deuda pública proyectada para Costa Rica.

Además, señala que si el gasto en salud por habitante aumenta un 0,6% anual, las presiones fiscales derivadas de esos costos podrían limitar la reducción de la relación entre deuda y PIB prevista en los escenarios actuales.

La obligación del Estado de cubrir los déficits de la seguridad social está establecida en el artículo 177 de la Constitución Política.

La norma señala que, si las rentas destinadas a financiar los seguros sociales resultan insuficientes, el Estado deberá asumir el faltante. Para ello, el Poder Ejecutivo está obligado a incluir en el siguiente proyecto de presupuesto los recursos que la CCSS determine como necesarios para cubrir la totalidad de las cuotas estatales.

Las proyecciones del FMI apuntan a que, sin reformas adicionales y con el agotamiento de las reservas de los seguros de salud y pensiones, el Gobierno no solo deberá enfrentar la deuda acumulada con la CCSS, sino también asumir crecientes déficits que ejercerían una presión cada vez mayor sobre las finanzas públicas

Agotamiento y uso de reservas

Las advertencias del FMI coinciden con las señales de deterioro financiero que ya han sido identificadas dentro de la propia CCSS.

En el caso del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), las autoridades confirmaron que durante 2025 se utilizaron por primera vez el 100% de los intereses generados por la reserva para cubrir gastos corrientes.

Además, fue necesario recurrir a recursos de la propia reserva, un escenario que originalmente se proyectaba para varios años después.

Según explicó la Dirección de Pensiones, la utilización de la reserva provocó que el fondo cerrara 2025 con una reducción respecto al año anterior, lo que disminuye su capacidad para generar nuevos rendimientos y financiar futuras obligaciones.

La situación también preocupa en el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM). Un estudio actuarial de la CCSS concluyó que el seguro de salud comenzaría a operar con balances negativos a partir de 2030, obligando a utilizar las reservas para cubrir la diferencia entre ingresos y gastos.

Bajo el escenario base analizado por la institución, las reservas del seguro de salud se agotarían en 2036. La Dirección Actuarial advirtió que la morosidad estatal es uno de los factores que acelera ese proceso y señaló que las proyecciones podrían mejorar si el Estado realizara pagos de la deuda que mantiene con la Caja.

Comentarios
0 comentarios