Infartos, cirugía y síndrome Guillain-Barré obligaron al “Guapileño” a despedirse de la radio

Dos infartos, una cirugía de corazón abierto y el síndrome de Guillain-Barré obligaron a locutor a despedirse de la radio
Durante años, la voz de Bryan Chacón acompañó las mañanas y los viajes en carro de miles de costarricenses. Conocido popularmente como "El Guapileño", el locutor de La Caliente 90.7 FM construyó una carrera de más de una década frente a un micrófono; sin embargo, el pasado 12 de junio tuvo que decir adiós.
No fue una decisión sencilla. Tampoco una despedida planificada. Fue el desenlace de una dura batalla contra problemas de salud que comenzaron en febrero de 2024 y que cambiaron por completo su vida.
Hace apenas 22 días, Chacón se acogió a una pensión por invalidez luego de permanecer incapacitado durante dos años y medio.
"Mi incapacidad llegaba hasta el viernes 12 de junio y ese día dejé de ser parte del equipo de la radio para acogerme a la pensión", contó a CR Hoy.
Una cadena de golpes
De acuerdo con Bryan, todo comenzó con problemas de corazón.
"En febrero de 2024 sufrí dos infartos. A raíz de eso empecé terapias de cardiología porque me habían hecho un cateterismo y me colocaron dos stents", recordó.
No obstante; lo que parecía ser el inicio de una recuperación terminó convirtiéndose en una nueva prueba.
Tras 3 meses de tratamiento, los médicos determinaron que debía someterse a una cirugía de corazón abierto.
"Me operaron y me hicieron un triple bypass coronario porque tenía arterias comprometidas. Esa operación fue en mayo de 2024", explicó.
Después de la intervención logró regresar a la radio. Sin embargo, el retorno duró poco.
"Volví a trabajar, pero si acaso duré un mes. En diciembre me dio el síndrome de Guillain-Barré y ahí seguí incapacitado hasta el pasado 12 de junio de este año, el día que me despedí de la radio".
El diagnóstico representó un nuevo golpe
El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad que afecta el sistema nervioso y puede provocar debilidad muscular progresiva y dificultades de movilidad.
Él comentó que, en su caso, la recuperación implicó empezar prácticamente desde cero.
"Tuve que volver a caminar con terapias, volver a mover los brazos. Fueron varios meses de rehabilitación en el CENARE", relató.
El día que tuvo que despedirse
Para alguien que hizo de la radio su pasión y su forma de vida, despedirse no fue fácil.
Bryan trabaja en medios de comunicación desde 2013 y durante los últimos siete años formó parte de La Caliente 90.7 FM.
Por eso agradece que la emisora le permitiera despedirse de quienes lo acompañaron durante tanto tiempo.
"Me dieron el chance de despedirme una hora al aire. Ese día pude hablar con los oyentes y agradecerles todo el apoyo".
Detrás del micrófono quedó una historia marcada por la lucha, pero también por el impacto emocional que implicó perder una actividad que definió gran parte de su vida.
"Es mi pasión. Me costó mucho. Psicológicamente he estado muy afectado en la parte familiar, económica, de salud y laboral. Todo se me juntó de un solo bombazo como decimos popularmente. He tratado de buscar ayuda psicológica, psiquiátrica y gracias a Dios se me ha brindado y he salido adelante junto con el apoyo de familiares muy cercanos", confesó.
"A veces vivimos para los demás"
Actualmente, Bryan divide su tiempo entre Heredia y Guápiles.
Aunque continúa bajo seguimiento médico tanto en el Hospital San Juan de Dios como en el Centro Nacional de Rehabilitación (CENARE), asegura que hoy se encuentra estable.
Después de todo lo vivido, el exlocutor asegura que la experiencia le dejó una lección que hoy desea compartir con otras personas.
"En ocasiones uno pone como prioridad muchas cosas, como el trabajo, que es fundamental para salir adelante día a día, o el corre y corre de resolver los problemas de los demás. Sin embargo, a veces no sacamos tiempo para nosotros mismos, para ir al Ebáis, hacernos chequeos médicos, realizar al menos 30 o 40 minutos de ejercicio o alimentarnos de una forma más saludable. Muchas veces vivimos para los demás y nos olvidamos de cuidarnos. Con el tiempo, todo eso termina pasando factura en algún momento de la vida".
Hoy, lejos del micrófono que lo acompañó durante tantos años, su prioridad es otra: seguir recuperando la salud y disfrutar del tiempo junto a su familia.




