Nogui Acosta conocía caso de acoso sexual de Obaldía desde mayo

8 de Sep. 2026 | 5:50 pm
Nogui Acosta y Fernando Obaldía, diputados del PPSO.

Nogui Acosta y Fernando Obaldía, diputados del PPSO.

El jefe de fracción de Pueblo Soberano, Nogui Acosta, conocía desde el 20 de mayo los señalamientos de acoso sexual que una funcionaria atribuye al diputado Fernando Obaldía, según el relato que la denunciante hizo en la Fiscalía General, por el cual se está investigando al legislador por acoso predatorio.

La mujer aseguró que ese día sufrió una crisis en la oficina, rompió en llanto y tomó la decisión de buscar personalmente a Acosta para pedirle que la sacara del despacho de Obaldía.

Aunque inicialmente no quería explicar las razones por temor a posibles repercusiones, la denunciante afirma que finalmente le contó a Nogui Acosta "absolutamente todo" lo que había ocurrido.

Según la declaración, tan solo 20 después de iniciadas sus labores en el despacho de Obaldía la funcionaria llegó a un punto en el que no quería continuar trabajando en el despacho.

"(…) me puse mal en la oficina, yo me puse a llorar", relató.

La denunciante señaló que un compañero ya conocía parcialmente la situación porque ella le había manifestado anteriormente que no se sentía cómoda con Obaldía y por eso decidió buscar al jefe de fracción del PPSO.

"Yo ese día busqué a Nogui, entré al despacho de él. El me dijo: hablemos el viernes, yo le dije que no, que quería hablar ya", declaró.

Según su versión, Acosta accedió a recibirla en su oficina y le preguntó por qué quería abandonar el despacho.

"Yo le dije que necesitaba que me sacara en el despacho de Fernando Obaldía, él me preguntó por qué, yo no quise contar por repercusiones, pero le comenté la situación, al final si le conté absolutamente todo", afirmó.

Nogui Acosta se molestó tras escuchar caso

La asesora sostiene que la reacción de Nogui Acosta fue de molestia ante lo que acababa de escuchar, pues no podía creer que apenas empezando la legislatura Obaldía estuviera involucrado en esta situación.

"(me dijo) que me iba a apoyar, me dijo que me retirara, que él iba a resolver la situación", relató ante la Fiscalía.

Según declaró, una compañera la encontró en malas condiciones y la trasladó a un hospital porque tenía dificultades para respirar, temblaba y no podía dejar de llorar.

La denunciante afirmó que un médico le planteó la posibilidad de presentar una denuncia, pero ella le pidió que no lo hiciera porque sentía miedo. El profesional la incapacitó durante una semana y le indicó que debía tomar alguna acción ante lo sucedido, de acuerdo con su versión.

Ese mismo día, mientras se encontraba en el hospital, la funcionaria volvió a comunicarse con Nogui Acosta mediante mensajes de texto.

Según su declaración, le manifestó que sentía miedo de que conversara con Obaldía.

Acosta le habría respondido: "¿Qué plaza ocupa usted?".

La funcionaria le indicó cuál era su puesto y, según el relato, el jefe de fracción contestó: "listo".

Al día siguiente, una funcionaria administrativa de la agrupación política la contactó y le indicó que Nogui Acosta había hablado con ella y que debía presentarse en su oficina. La denunciante respondió que estaba incapacitada.

Dos días después la movieron

La funcionaria asegura que el viernes 22 de mayo recibió una llamada de Nogui Acosta en la que le confirmó que dejaría de trabajar bajo las órdenes del presunto acosador.

"(…) me dijo que estuviera tranquila, que ya no iba a estar en el despacho de Fernando Obaldía", declaró.

El lunes 25 de mayo, según su versión, recibió instrucciones para presentarse en la fracción y ahí le comunicaron que pasaría a trabajar como asesora.

La denunciante asegura que posteriormente acudió al despacho de Obaldía cuando el legislador no estaba, para retirar sus pertenencias.

La funcionaria señaló ante la Fiscalía que el cambio de puesto no terminó con las consecuencias que atribuye a lo ocurrido.

Asegura que posteriormente escuchó rumores y comentarios relacionados con las razones de su traslado y que llegó a sentirse aislada en su nuevo entorno laboral.

También relató que recibió atención psicológica dentro de la Asamblea Legislativa y sufrió nuevas crisis de ansiedad que derivaron en incapacidades.

La denunciante aseguró que incluso escuchar o ver a Obaldía durante las intervenciones legislativas le genera afectación.

El pasado 9 de junio, Acosta negó a CR Hoy conocer alguna denuncia por acoso sexual, aunque sí confirmó que hubo un movimiento de la plaza de la joven a solicitud de ella misma.

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Este martes 8 de setiembre, una vez que CR Hoy hizo públicos los casos, Acosta admitió que conocía de quejas relacionadas con el "clima" laboral en el despacho del diputado oficialista Fernando Obaldía, quien actualmente enfrenta denuncias por presunto acoso predatorio y laboral.

Pese a ello, el jefe del oficialismo aseguró desconocer que se trataran de señalamientos de acoso, según dijo este martes a medios de comunicación en el Congreso.

"Tenía claridad que en el despacho de don Fernando (Obaldía) había un clima, pero no necesariamente entendía que había acoso", afirmó Acosta.

¿Qué es acoso predatorio?

El artículo 193 bis estipula lo siguiente sobre el acoso predatorio:

Será reprimido con pena de prisión de tres a dieciocho meses o de cien a doscientos días multa, quien hostigue o acose a una persona, de forma reiterada e insistente, sin consentimiento de la víctima y afecte su intimidad, integridad, vida privada o sus actividades cotidianas, llevando a cabo alguna o varias de las siguientes conductas:

  1. Vigile, merodeé, persiga o procure la cercanía física con la persona.
  2. Establezca o intente establecer el contacto con la víctima, por medio físico, cibernético o a través de terceras personas.
  3. Jaquee, interfiera, intercepte o controle un dispositivo o datos personales de la persona.

Este delito es de acción pública perseguible a instancia privada.

Este delito es el comúnmente conocido como acoso callejero. Sin embargo, por los presupuestos descritos puede ser cometido en cualquier contexto o lugar, incluyendo el laboral. Además, podría ser de naturaleza sexual siempre y cuando el hostigamiento o acoso implique alguna de las conductas descritas; vigilar, merodear, perseguir, procurar cercanía, establecer o intentar establecer contacto con la víctima (por cualquier medio) jaquear, interferir, interceptar o controlar un dispositivo o datos personales de la persona.

A Obaldía lo denunciaron de sus exasesoras por la presunta comisión de este delito, además pesan en su contra dos denuncias de acoso laboral en la Dirección Ejecutiva del Congreso.