País debe aumentar su capacidad para identificar variantes del COVID-19, afirman expertos

15 de Jul. 2021 | 1:08 pm

Prueba COVID-19, laboratorio Inciensa.

(CRHoy.com).- Las autoridades de salud suponen que la variante Delta del COVID-19 ya puede estar en circulación en el país, pero está aún no ha sido detectada por el Laboratorio de Genómica del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa).

Este hecho ha levantado la voz de varios especialistas que se preguntan si la capacidad que tiene el país para la investigación y estudios genómicos es suficiente para hacerle frente al COVID-19.

María Luisa Ávila, pediatra infectóloga de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y Ronald Evans, epidemiólogo de la Universidad Hispanoamericana, aseguraron a CRHoy.com que Costa Rica no cuenta con la capacidad suficiente para realizar los estudios genómicos necesarios.

Evans fue claro en que los estudios que se realizan en torno a las pruebas COVID-19 parecen no ser suficientes para una detección temprana de las variantes de preocupación de este virus.

"La capacidad que tenemos en vigilancia genómica no alcanza para darle una cobertura significativa a todo el país y los porcentajes de estudios llegan a ser muy bajos con respecto a la totalidad de pruebas que se procesan" aseguró Evans.

Así mismo, el epidemiólogo explicó que para dicho análisis, el país no cuenta con los especialistas necesarios ni con los implementos de laboratorios, recursos que a nivel nacional no cubren con la necesidad.

Por su parte, Maria Luisa Ávila concuerda con esto e indicó que como prioridad, el país debe aumentar la capacidad de identificar las variables incrementando los recursos del Inciensa y las universidades que apoyan esta tarea.

Sin embargo, fue clara en que esto es un reto difícil, ya que para el país, todos estos recursos son adquiridos con dificultad y por esto es que el trabajo que hace el Inciensa sigue siendo superior a la capacidad que posee.

"Es un reto porque los reactivos no se pueden adquirir fácilmente, pero sí necesitamos hacer un esfuerzo enorme en contar con los recursos para que la cantidad de muestras que estemos genotipando (sic) sean las adecuadas. Necesitamos identificar las variantes de preocupación de manera rápida y oportuna", señaló Ávila.

Para saber sobre la capacidad exacta en el estudio de pruebas COVID-19, CRHoy.com consultó con el Inciensa, sin embargo, hasta este momento no se ha tenido una respuesta.

Ventajas

La pediatra infectóloga aseguró que el Gobierno debe ejecutar nuevos recursos en este tema, ya que el hecho de identificar las variables de manera más rápida y oportuna le permitiría a Costa Rica estar un paso más adelante que el virus.

Esto serviría específicamente para definir el rumbo de las medidas sanitarias que se apliquen y una mayor ejecución de estos estudios podría beneficiar a medir la efectividad de las vacunas en la población costarricense.

"Las medidas no se pueden aplicar correctamente si no se están identificando las nuevas variables del virus, ya que se desconocería el comportamiento viral de la pandemia en el país" argumentó la doctora.

Otro gran beneficio que supondría un mayor estudio de la genómica del virus sería el planteamiento de nuevos tratamientos, ya que en palabras de Ávila, "podríamos conocer a mayor profundidad el virus a nivel país y así ver con qué más podríamos sobrepasar sus complicaciones".

Para Ronald Evans, las ventajas serían muy claras, entre ellas que pueden venir otras eventuales pandemias y esto haría que Costa Rica esté preparada para atacar de la mejor manera. Así mismo, se planteó que "si tuviéramos una mayor capacidad, tal vez la variante Delta ya hubiera sido identificada o descartada dentro del país".

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