Rezago en obras viales acabó con atractivo de aeropuerto en Orotina
País no logró completar a tiempo obras como la ampliación de la ruta 27
El rezago en varias obras viales y de transporte que Costa Rica dejó sin ejecutar acabó con el atractivo inicial que tuvo el proyecto de un aeropuerto en Orotina. El Gobierno descarta impulsar esta infraestructura y la sustituirá por un complejo de carga.
La idea de esa terminal surgió décadas atrás, pero fue hasta 2017 cuando se presentó un plan maestro formal con visión de largo plazo. El plan proponía que la primera fase, de casi $2.000 millones, entrara en funcionamiento en 2027, junto con ciertas obras complementarias que no vieron la luz.
El plan analizó la conectividad del aeropuerto con cinco regiones del país y planificó inversiones para los siguientes años. Entre las construcciones vitales estaban:
- Ampliación de la ruta 27 a cuatro carriles hasta Orotina.
- Ampliación de la ruta 1 hasta San Ramón.
- Nueva carretera San Ramón-Pozón.
- Nueva carretera Sifón-La Abundancia (parte de la ruta a San Carlos).
- Mejoramiento y mantenimiento de otras seis rutas nacionales.
Además, se incluían tres intercambios para ingresar al aeropuerto: uno en la entrada principal y dos más en Pozón y La Ceiba.
El plan contemplaba también obras ferroviarias. Se propuso construir un ramal del tren desde Alajuela hasta Orotina con capacidad de transportar de pasajeros y carga. De esta forma, el aeropuerto estaría conectado con la Gran Área Metropolitana (GAM) por este medio.
Carlos Villalta, exministro de Obras Públicas y Transportes —quien fungía en el cargo cuando se presentó el plan maestro— confirmó que el proyecto del aeropuerto dependía fuertemente de infraestructura complementaria que el país todavía tiene pendiente.
La primera etapa del aeropuerto incluía dos pistas para aviones, una terminal de pasajeros, una vía de acceso y salida y los inicios de una ciudad aeroportuaria a lo largo de la calle de acceso.
Orotina a largo plazo
El proyecto de Orotina respondió a una preocupación sobre las limitaciones futuras del aeropuerto Juan Santamaría y la necesidad de prever alternativas a largo plazo. Por esa razón, Villalta lamenta que no se mantenga una visión de más años sobre su infraestructura aeroportuaria.
"Una cosa es que los gobiernos redefinan prioridades o cronogramas de ejecución y otra distinta es cuestionar la importancia de realizar planificación estratégica. El país debe evaluar constantemente cómo evolucionan la demanda aérea, la conectividad terrestre y las necesidades de competitividad internacional", comentó el exministro.
El Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) cree que la opción del aeropuerto de Orotina puede mantenerse como proyecto de mediano y largo plazo.
En un informe que la entidad publicó el año anterior, se menciona la posibilidad de desarrollar la terminal a partir de 2036, mediante un nuevo contrato de concesión con Aeris, concesionaria del Juan Santamaría.
La construcción podría tomar unos 10 años, lo que dejaría un periodo de transición hasta el 2046. Mientras tanto, el CFIA considera que el Juan Santamaría puede extender su vida útil a través de expansiones.
Cambio a terminal de carga
El Gobierno descartó la continuidad del aeropuerto en Orotina para apostarle justamente a las nuevas áreas que se construirán en el Juan Santamaría. El ministro Efraím Zeledón comentó que existe un plan prematuro para transformar el concepto a una terminal aérea de carga, debido a que la del Juan Santamaría está sobrepasada.
Orotina cumple con varias ventajas para ser un nodo logístico: la ubicación geográfica del cantón, la conectividad con el puerto de Caldera y la ruta 27, además de la cercanía con la línea férrea pensando en una futura reactivación del tren a Caldera.
El exministro Villalta ve con buenos ojos la propuesta de cambio, por ser técnicamente razonable. No obstante, el CFIA sostiene que las obras complementarias deberían igualmente desarrollarse para una futura terminal de carga en ese cantón.





