Una bebida energética, emparedado y una empresa de insumos, ligan a estructura criminal de San Vito con Sinaloa

Una avioneta utilizada por una estructura criminal de San Vito de Coto Brus, investigada en el marco del caso Furtivo, contenía bebidas energéticas y emparedados que se consiguen en Los Mochis, en Sinaloa, México, así como documentación vinculada a una empresa de insumos agrícolas de esa zona, lo que refuerza las sospechas de nexos internacionales en las operaciones del grupo.
La aeronave fue localizada en enero de 2025 por oficiales de Vigilancia Aérea en una pista clandestina en Nicoya. Según el expediente judicial, el aparato se encontraba oculto entre la maleza y cubierto con sarán, en un intento por evadir su detección. En ese mismo operativo fue detenido Henry Jiménez Hernández, señalado como líder de la organización. Este sujeto actualmente está a la espera de una audiencia de medicas cautelares.
Durante la inspección, las autoridades determinaron que la avioneta tenía sus componentes internos completos, pero únicamente contaba con los asientos de piloto y copiloto, careciendo de los de pasajeros, lo que sugiere que habría sido adaptada para el transporte de carga, presuntamente ilícita.
En el interior, los agentes hallaron diversos indicios que apuntan hacia México. Entre estos destacan recipientes de bebidas energéticas de origen mexicano, así como un envoltorio plástico sellado con la leyenda "Lonchi Bon", que contenía un emparedado igualmente de procedencia mexicana.

Además, se ubicó un paño color anaranjado con la inscripción "Fertiorgánica Los Mochis", correspondiente a una empresa dedicada a la comercialización de agroinsumos en esa ciudad sinaloense. También se decomisó una calcomanía sin utilizar con las letras "XB", nomenclatura utilizada en las matrículas de aeronaves mexicanas, así como una caja de aceite para avión de origen mexicano.
Todos estos elementos, incluyendo la documentación relacionada con la empresa de Los Mochis, fueron incorporados al expediente judicial como indicios clave que ahora son analizados por las autoridades, en busca de determinar el alcance de las operaciones del grupo y sus posibles vínculos con redes de narcotráfico internacional.
Las investigaciones no descartan que esa misma aeronave halla sido usaba por la organización criminal para otros viajes desde otras pistas clandestinas ubicadas en Upala, Punta Burica y Puerto Jiménez.
El expediente judicial detalla que la organización, asentada em San Vito y Sabalito de Coto Brus, prestaba servicios de logística y transportes a cárteles mexicanos y colombianos.