5 poblaciones de riesgo ante el suicidio… ¿Las reconoce?
Algunas señales de alerta que no se pueden pasar por alto
La depresión no es el único detonante para que una persona decida acabar con su vida. De hecho, algunos especialistas identifican 5 poblaciones de riesgo suicida.
El médico psiquiatra Mauricio Campos, quien además es parte de la Asociación Costarricense de Estudio y Prevención del Suicidio (Aceps), explicó que desde este grupo han podido identificar esas señales, así como el abordaje que deben hacer familiares, amigos y personas cercanas, a las posibles víctimas.
Kattia Quirós, psicóloga y representante nacional de la Red Mundial de Suicidiólogos, aseguró que las personas que valoran el suicidio como alternativa no precisamente quieren acabar con sus vidas sino con la situación que atraviesan.
5 poblaciones de riesgo
- Las personas con depresión o trastorno depresivo: No son solo aquellos que están tristes, la depresión también se puede manifestar con falta de concentración y a la imposibilidad para realizar los trabajos cotidianos; las cosas que antes eran "comunes" se convierten en tareas titánicas, casi imposibles de lograr.
- Toda persona que haya intentado hacerse daño anteriormente: Entre mayor haya sido el intento mayor es la posibilidad de que lo repita, el riesgo es inminente.
- Las personas que lo han comentado: Aquellas que han dicho o comentado que quieren morirse o matarse. Hay un mito que las personas que lo dicen no lo van a cometer. Siempre que lo dice independientemente del contexto, hay que ponerle atención, aunque el riesgo sea mínimo.
- Los sobrevivientes de suicidio: Es decir, aquellos que han vivido el suicidio de una persona: amiga, familiar, pareja, etc., son más vulnerables a repetir el comportamiento. Por eso es importante que luego de un hecho como estos se realice una intervención con las personas cercanas.
- Cualquier persona con enfermedad mental: Trastornos psiquiátricos (como bipolaridad, esquizofrenia) en descompensación, pueden generar riesgo.
¡Alerta!
En Costa Rica, por cada suicidio que se presenta, hay 10 personas que intentaron quitarse la vida, según datos del 2015. Entre el 2010 y el 2013 se dieron en promedio 318 casos de auto-eliminación. Hasta setiembre del 2014 se reportaron 625 intentos.
El doctor Mauricio Campos, explicó que las personas que toman esa decisión generalmente han venido valorándola por mucho tiempo.
"Los síntomas de depresión como tristeza, llanto constante, dejar actividades que antes le gustaban, dejar de ser productivo en la casa o el trabajo, sensación de culpa constante, avisar o decir que desea morir. A eso hay que prestarle atención. También el riesgo aumenta cuando vemos que la persona empieza a donar o regalar sus cosas, alista cosas como deudas a nivel de casa, para que si falta la familia no deba hacerle frente. Se aísla y evita la ayuda de los amigos y deja de hablar de la situación", dijo Campos.
Quirós explicó que también suelen tener cambios abruptos de comportamientos. Ella asegura que la familia y amigos deben hablar y preguntar de manera directa a la persona vulnerable. "Muchas veces no quieren ayuda, pero con insistencia, terminan aceptando".
"Se debe conversar, que diga qué es lo que pasa. De manera directa ofrecerle ayuda, no subestimar los problemas. Dar estrategias y soporte, soluciones a sus problemas. Ponerle nombre, no tener miedo a hacer la pregunta directa de si se quiere suicidar", dijo Quirós.
