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Nueva especie de vainilla lleva el nombre de Christiana Figueres

Reconocimiento a la labor de esta costarricense defensora del ambiente e impulsora de la conservación del planeta

5 de May. 2018 | 8:12 pm

Investigadores costarricenses descubrieron una nueva especie de vainilla, con valor comercial, que bautizaron con el nombre Karen christianae, en reconocimiento a la costarricense defensora del ambiente e impulsora de la conservación del planeta, Christiana Figueres, quien logró en el año 2015 que todos los países firmaran el Acuerdo de París sobre cambio climático.

La especie crece en la zona Sur del país, en el cantón de Corredores, muy cerca de la frontera con Panamá. Esta es una nueva especie de orquídea endémica que además se desarrolla en una zona que está completamente desprovista de áreas protegidas y los parches de bosques existentes están muy fragmentados debido a las presiones agrícolas y al crecimiento urbano.

Christiana Figueres fue pieza clave en la consecución del Acuerdo de París. (Foto: Archivo/CRH)

Este hallazgo significa un gran reto para la conservación de esta planta, de cuyas características biológicas y ecológicas se conoce muy poco, según investigadores del Jardín Botánico Lankester (JBL), de la Universidad de Costa Rica (UCR), centro que realizó el trabajo científico de descripción de la planta.

"De la biología de la vainilla en condiciones naturales no se conoce nada, no solo en Costa Rica, sino también en todo el mundo. Es un cultivo muy comercial y la comunidad científica no sabe exactamente cómo se dispersan las semillas, cuál insecto poliniza las flores u otros aspectos básicos sobre cómo este cultivo se reproduce", explicó Adam Karremans, especialista del JBL.

De flores verde con blanco, la nueva orquídea se distingue de otras especies por poseer hojas muy delgadas con el extremo curvado y la punta recogida.

Aunque en todos los trópicos del planeta existen especies de vainilla, la de uso comercial es originaria de América, específicamente de México y Centroamérica, y fue con la llegada de los españoles que la vainilla se dio a conocer al resto del mundo. Esto se debe a que a que el compuesto aromático que tienen los frutos de la vainilla, llamado vainillina, solo lo tienen las especies de nuestro continente.

La mayoría de las orquídeas crecen encima de los árboles. Las vainillas, en cambio, nacen en el suelo y luego empiezan a subirse a los árboles como enredaderas y alcanzar alturas de hasta 30 metros. "Por eso los árboles que les permiten subir son esenciales para ellas", recalcó Karremans.

Especie en peligro

Las plantas encontradas de esta nueva especie crecían sobre algunos árboles a orillas de un riachuelo en una finca privada al lado de la Carretera Interamericana, según lo afirman Karremans y Patricia Lehmann, estudiante de la carrera de Manejo de Recursos Naturales de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), quien halló las orquídeas.

"Nada sería más trágico que la pérdida de elementos de la biodiversidad nacional antes de que incluso se hayan reconocido que existen", advierten los investigadores en el artículo sobre la descripción de la especie, publicado en la sección científica de la revista Orchids, de la Sociedad Americana de Orquídeología.

Una de las preocupaciones de los especialistas del JBL es que esta especie se encuentra seriamente amenazada. "Las orquídeas tienen suficiente presión porque las personas las recolectan, les gusta tenerlas en sus casas y también las comercializan. Con mucho más razón las vainillas, por su potencial comercial", precisó Karremans.

Las especies silvestres de vainilla podrían tener características que sean de importancia para el mejoramiento genético del cultivo y así poder desarrollar variedades que proporcionen mejor producción, mayor cantidad de vainillina y resistencia a las enfermedades.

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