Embajador explota turismo LGTBI pero su misión es alejar al país de agenda sobre diversidad, dice presidenta

Boris Marchegiani, nuevo embajador en la ONU, recibió la orden de la presidenta Laura Fernández de sacar a Costa Rica de los foros relacionados con diversidad y derechos de las personas LGTBI, pese a que explota el turismo enfocado en esta comunidad.
Marchegiani es el propietario del Gaia Hotel, un complejo turístico ubicado en Manuel Antonio que se especializa en la atención de turistas LGTBI.
Este hotel, exclusivo para adultos, es promocionado en la página Travel Gay como un sitio 100% gay-friendly en todos sus espacios: un centro de belleza y salón, restaurante, actividades acuáticas, centro de acondicionamiento físico y spa.
El nuevo embajador ante la ONU, además, ha sido activista y defensor de los derechos de la comunidad gay, principalmente en Quepos de Puntarenas.
Cuando fue director de la Cámara de Turismo de Manuel Antonio, Quepos y Aguirre (Catumaqa), denunció agresiones contra bañistas de la comunidad LGTBIQ, por parte de un sujeto en playas de Manuel Antonio, en el 2014.
"Es inaceptable que un hombre que trabaje en la playa agreda a los homosexuales, ellos tienen temor ya que se han visto amenazados con volver al mar. Yo voy a poner una denuncia legal y penal contra este señor que está alejando a los extranjeros", aseguró Marchegiani al medio La Nación en ese momento.
Fernández defendió el nombramiento de Marchegiani este miércoles en Consejo de Gobierno y afirmó que lo había designado porque no quería ver a Costa Rica más en foros relacionados con matrimonio igualitario o agenda de género.
"Yo no quiero ver más a Costa Rica en esos foros relacionados con derechos, diversidades y esas cosas donde el país ya está, gracias a Dios, al día. Aquí se nos trata igual a todas las personas…", afirmó.
Criticó Agenda 2030 que apoyó
La mandataria cuestionó que representaciones anteriores del país hayan impulsado temas como la ideología de género, el lenguaje inclusivo y el matrimonio igualitario, los cuales —según señaló— ya cuentan con reconocimiento y protección en Costa Rica.
Fernández indicó que prefiere que la representación costarricense ante la ONU priorice asuntos como seguridad, combate al narcotráfico, energía, competitividad, generación de negocios y promoción del turismo.
También dio la espalda a la Agenda 2030, por la cual abogó en el 2023, cuando fungió como ministra de Planificación Nacional.
"Tomé la decisión de cambiar al representante de Costa Rica ante las Naciones Unidas porque quiero dar un giro. Ya no quiero más Agenda 2030 colándose por la cocina, y don Boris es un especialista en temas de energía; es un empresario del sector turístico…", expresó.
El empresario se acercó al movimiento chavista durante el gobierno anterior, pero admitió que en el pasado fue financista del PLN, el PAC, el PUSC y el Movimiento Libertario. Además, fue quien pagó por las vallas publicitarias que pedían la renuncia de jerarcas de Supremos Poderes.
CR Hoy intentó contactar a Marchegiani vía telefónica y por WhatsApp, en varias ocasiones, para consultar su criterio ante la orden de Fernández, pese a su rol de activista LGTBIQ; sin embargo, no se obtuvo respuesta.

