Identifican a víctimas de incidente marítimo entregadas por EE. UU. a Costa Rica
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) logró identificar los dos cuerpos entregados por la Guardia Costera de Estados Unidos a Costa Rica a finales de marzo, luego de un incidente marítimo sobre el cual aún no está claro si se trató de un bombardeo antinarcóticos o de un naufragio.
Entre el viernes 20 y el sábado 21 del mes pasado, autoridades marítimas estadounidenses entregaron a Costa Rica dos personas fallecidas y una tercera gravemente herida. Aunque inicialmente el hecho se vinculó con un ataque aéreo militar de ese país, las condiciones del incidente guardan mayor similitud con un accidente en altamar.
Tras recibirlos, el Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) recuperó los cuerpos y los trasladó a la policía judicial, que, luego de practicarles las autopsias, determinó que la nacionalidad de las víctimas.
Uno de ellos apellidado Rodríguez, de 35 años, y el otro Holguín, de 40. Casi un mes después de los hechos, los restos permanecen en la Morgue Judicial y no han sido entregados, pese a que su identidad ya fue corroborada.
El OIJ realizará gestiones con la embajada y el consulado de Ecuador para repatriar los cuerpos hacia ese país. El único sobreviviente es colombiano y fue identificado con el apellido Torres, de 21 años.
Pese a que la entrega de los tres hombres se vinculó inicialmente con un bombardeo reportado por el Gobierno estadounidense horas antes en aguas del Pacífico, la propia Guardia Costera informó a las autoridades costarricenses que se trató de un rescate realizado tras el naufragio de una embarcación en aguas internacionales.
La Guardia Costera estadounidense entregó a los Guardacostas nacionales los cadáveres y al sobreviviente a unas 80 millas náuticas de cabo Matapalo, cerca de Golfito. Sin embargo, no hay certeza sobre la ubicación precisa donde se efectuó el rescate.
¿Bombardeo o incendio?
En el OIJ explicaron, poco después del hecho, que las heridas observadas a simple vista coinciden más con un incendio por combustible o llamas, producto de una posible explosión, y no necesariamente con un ataque aéreo, el cual no suele dejar restos de la embarcación ni el tipo de marcas observadas en los cuerpos.
Los cuerpos, de hecho, quedaron reconocibles mediante huellas dactilares y tatuajes, lo que finalmente permitió ratificar sus identidades.
El sobreviviente permanece en la Unidad de Quemados del Hospital San Juan de Dios, tras sufrir quemaduras en el 50% de su cuerpo. Las autoridades del centro médico se negaron a brindar más detalles sobre su atención, pese a la consulta de CR Hoy.
Lo que no permite descartar por completo la hipótesis de que los ecuatorianos y el colombiano fueron objeto de un bombardeo es que algunas características coinciden con un informe emitido ese mismo día por el Comando Sur de EE. UU., el cual señaló que abatió a dos presuntos narcotraficantes que viajaban en una lancha por aguas del Pacífico, en una ruta conocida por el narcotráfico.
El desplazamiento sí se asemeja a los trayectos utilizados por organizaciones criminales y carteles de la droga para movilizar sus cargamentos mediante lanchas rápidas, las cuales en ocasiones sufren accidentes.
Pese a ello, una vocera de la Guardia Costera, citada por The New York Times, confirmó que rescataron dos cadáveres y un sobreviviente en una zona cercana, y que los entregaron a los Guardacostas costarricenses.
No obstante, no vinculó directamente la operación de rescate con el ataque a la embarcación, sino que indicó que el Comando Sur les notificó de "tres personas en peligro", una frase que suele utilizarse en tiempos de paz y en contextos civiles.
