ONU sobre crisis por COVID-19 en Costa Rica: “solidaridad, ese es el mensaje crítico”
Alerta por sector informal es mayúscula: 1 millón de personas lo conformaban antes de crisis
(CRHoy.com). La rápida propagación del coronavirus COVID-19 no solo puso en jaque los sistemas de salud de la mayoría de los países del planeta, también provocó un tsunami económico y social cuyas repercusiones aún son inciertas.
Costa Rica no está exenta de eso. El ya de por sí endeble mercado laboral que sostenía el país, previo a la aparición de la enfermedad, terminó de tambalearse a ritmos acelerados en las últimas semanas.
Miles de personas perdieron sus fuentes de trabajo en cuestión de días. Por ejemplo, este viernes 17 de abril, la Cámara Nacional de Transportes (Canatrans) anunció que el sector ha suprimido 1.500 puestos de trabajo entre conductores y personal administrativo ante la merma operativa en el transporte público.
Las medidas de aislamiento físico y social significaron un frenazo de golpe en todo el aparato económico. Ante este durísimo panorama, la Organización de Naciones Unidas (ONU) apunta que en el corto plazo la urgencia es concretar la manera en cómo dotar de recursos a las personas que "se están quedando atrás" en medio del tsunami generado por el coronavirus.
Alice Shackelford, coordinadora residente de ese organismo en Costa Rica, aplaudió los esfuerzos gubernamentales y privados para canalizar recursos hacia quienes más los requieren. No obstante, apeló a lo que llamó un 'mensaje crítico' ante esta emergencia mundial: la solidaridad.
"Uno de los mensajes críticos que la ONU está poniendo ante el COVID-19 es la solidaridad. Solidaridad no solo entre los países o lo interno, también entre las personas. Entre quienes son más privilegiados, que tienen más acceso a cosas y que pueden ayudar a otras personas", expuso Shackelford, en entrevista con CRHoy.com.
El concepto de ‘solidaridad' que menciona la funcionaria se puede ejemplificar de manera simple: si usted conserva su empleo y sus ingresos de manera íntegra, es momento de ser solidario con alguien que lo necesita.
"El tema es muy claro con esta pandemia. La solidaridad no es solo algo necesario para encontrar soluciones, pero a través de esta pandemia estamos todos conectados. También debe haber solidaridad entre países, entre aquellos que más tienen con los que menos tienen", citó la representante de la organización.
Preocupación por informalidad
El sector informal, aquellos que poseen algún tipo de ingreso y no tienen seguridad social, rondaba el millón de personas antes de la emergencia sanitaria. Sin embargo, en medio de la crisis, representa uno de los grupos más golpeados en el país en virtud de la incapacidad de generar recursos.
"Todas las personas que trabajaban en la informalidad han visto afectados sus ingresos. Sin hablar del grupo de personas que ya estaban excluidas del mercado laboral. En Costa Rica, el desempleo ya era una preocupación nacional antes de la pandemia del COVID-19.
"A corto plazo la solución es encontrar una manera para repartir la riqueza. ¿Qué significa esto? Encontrar maneras para la transferencia monetaria de personas que se están quedando atrás. Esta es la solución que estamos viendo a lo interno en muchos países. Aquí por ejemplo con el plan Proteger. Este tipo de modalidad es uno de los primeros pasos a tomar", citó Shackelford.
Si bien los planes sociales impulsados por los gobiernos, como en el caso de Costa Rica con Proteger y Con Vos Podemos, representan un buen paso. Pero, es claro que no es sencillo llegar a todos los que lo requieren. "Primero hay que llegar a las personas, pero para llegar hay que identificarlas", dijo.
Construir puentes entre el sector público y el privado, el diálogo social, los acuerdos entre patronos y colaboradores son claves para enfrentar esta difícil coyunturas. Así lo ve Shackelford, quien incluso considera viable pensar en una contribución solidaria de aquellos trabajadores que mantendrán sus puestos de trabajo en medio de esta tormentosa época.
A este viernes 17 de abril, el mundo reportaba más de 2.1 millones de casos positivos de COVID-19 y más de 149 mil fallecidos.


