Lo que el Estado le niega a la CCSS con años de morosidad

La deuda billonaria que el Estado mantiene con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) representa un problema financiero,pero también implicó oportunidades perdidas para ampliar servicios, contratar más personal, fortalecer infraestructura y atender nuevas necesidades de salud de la población.
Así lo planteó el gerente financiero de la institución, Gustavo Picado, quien aseguró que, de haber recibido pagos oportunos por parte del Estado, la Caja habría tenido más capacidad para invertir en áreas clave del sistema de salud.
"¿Qué podríamos haber hecho nosotros con pagos oportunos del Estado? Era una inversión más alta, más personal, más infraestructura, más equipamiento, más cobertura, más nuevos servicios", afirmó el funcionario.
La CCSS está en un proceso para cobrar judicialmente una deuda estatal que ronda los ₡4,4 billones. Solo en el seguro de salud, el monto asciende a aproximadamente ₡3,7 billones.
La institución considera que tiene bases técnicas y jurídicas sólidas para ganar los casos en tribunales. Sin embargo, ha advertido que el verdadero reto sería la capacidad del Ministerio de Hacienda para cumplir un eventual fallo favorable.
Pero más allá de la discusión legal, Picado insistió en que el impacto de los atrasos en los pagos trasciende las cifras y se refleja en servicios que la población pudo haber recibido antes o con mayor alcance.
Según explicó, muchas personas creen que el financiamiento de la Caja únicamente sirve para sostener los servicios actuales. No obstante, sostiene que el sistema de salud enfrenta demandas distintas a las de décadas atrás y requiere crear nuevas modalidades de atención.

En 2024, adultos mayores protestaron por la construcción de un hospital nacional geriátrico. Archivo CRH
Más servicios para adultos mayores
Uno de los ejemplos citados por el gerente financiero es el envejecimiento de la población y la necesidad de adaptar los servicios médicos a esa realidad.
Picado mencionó iniciativas impulsadas por la Gerencia Médica dirigidas a adultos, particularmente en zonas como Nicoya, donde se concentra población longeva.
Según explicó, en muchos casos movilizarse hasta un Ebáis se vuelve complicado para personas de edad avanzada. Por ello, la institución analiza esquemas de atención más cercanos al hogar.
"Hay una iniciativa de la Gerencia Médica, que es trabajar con adultos mayores de la zona azul de Nicoya", comentó.
Añadió que la discusión gira alrededor de cómo fortalecer las visitas domiciliares para atender a una población que enfrenta dificultades para desplazarse.
El funcionario señaló que este tipo de servicios no formaban parte del modelo tradicional de atención de la Caja y requieren inversión adicional.
Hospitales de día y seguimiento a pacientes crónicos
Otra de las áreas donde, según Picado, la institución puede avanzar más rápido con mayores recursos es la creación de nuevas modalidades de atención médica.
Entre ellas mencionó los hospitales de día, un sistema mediante el cual el paciente recibe tratamiento durante algunas horas y luego regresa a su casa, sin necesidad de permanecer hospitalizado.
"Hospital de día tiene un efecto enorme sobre la atención de las personas. En lugar de estar hospitalizados, pueden ir unas horas, recibir su tratamiento y volver a la casa o a trabajar", explicó.
También citó modelos aplicados en otros países para pacientes con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
Estos esquemas incluyen personal dedicado exclusivamente al seguimiento continuo de pacientes, con llamadas, orientación y monitoreo permanente para asegurar el apego a tratamientos.
"Trabajan con enfermera de caso, que se llama, y es una persona que tiene una población de 2.500 o 3.000 personas que gestiona permanentemente llamándolas, dándoles información para que sigan el tratamiento", detalló.
El gerente financiero insistió en que implementar estos programas implica recursos adicionales, porque se trata de servicios que antes no existían.
A esto sumó la necesidad de ampliar equipos de atención en salud mental, una demanda que ha crecido en los últimos años.
Más allá de la sostenibilidad de la Caja
Aunque la CCSS se prepara para acudir a tribunales en busca del pago de la deuda, Picado considera que la discusión no debe centrarse únicamente en cuánto debe el Estado, sino en cómo garantizar la sostenibilidad del sistema de cuidados hacia el futuro.
El funcionario reconoció que el monto acumulado llegó a niveles difíciles de asumir para cualquier administración.
Incluso recordó que durante años existieron conversaciones y convenios con distintas administraciones, pero sin resultados definitivos.
"No necesariamente hemos llegado a algo concreto. Todos tenían muy buena voluntad, pero tampoco es que llegaban a algo", afirmó.
Durante más de dos décadas, la Caja intentó resolver el problema mediante convenios de pago con Hacienda. Desde 2003 se firmaron más de 12 acuerdos, incluido uno por $420 millones en 2016. Sin embargo, el crecimiento sostenido de la deuda terminó por volver insuficiente ese mecanismo.
Ante ese escenario, la institución abrió la puerta a replantear el modelo actual y concentrarse en las obligaciones futuras, más que únicamente en el monto acumulado.
El gerente financiero reiteró que el reto no se limita a sostener financieramente a la CCSS. A su juicio, el país debe empezar a discutir cómo garantizar el cuidado de una población con necesidades cada vez más complejas.
"Yo he dicho: no es la sostenibilidad de la Caja, es la sostenibilidad del sistema. Y no de salud, sino del sistema de cuidado en general", concluyó.