Disminuye la confianza de los consumidores, revela estudio de la UCR
La confianza de los consumidores disminuyó en mayo de este año y retornó a los niveles que tenía antes de las elecciones de febrero.
Así lo reveló la Encuesta de Confianza del Consumidor de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), divulgada este miércoles.
Según el estudio, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se situó en 54,8 puntos (en una escala de cero a 100), lo que representa una reducción de 6 puntos en comparación con febrero de 2025.
Esta caída revierte el incremento observado durante el período electoral, aunque el ICC se mantiene en un nivel alto respecto de su promedio histórico.
Resultados clave
El ICC de 54,8 puntos marca un retorno a los niveles observados antes de las elecciones presidenciales, un evento que históricamente tiende a elevar la confianza económica de forma transitoria.
A pesar de que la confianza se mantiene alta en comparación con el promedio histórico, la magnitud de la caída sugiere una creciente incertidumbre sobre la economía nacional.
Esta disminución se atribuye, probablemente, a la situación fiscal del país y al aumento en los precios de los combustibles, causado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
De hecho, un 60,2 % de los consumidores espera aumentos en el precio de los combustibles. Además, el 31,6 % espera alzas en el precio del dólar en los próximos 12 meses.
Distribución
Destaca que la distribución de los consumidores por nivel de confianza varió respecto de febrero.
El grupo de consumidores ambivalentes aumentó a 47,9 % y el de pesimistas a 14,4 %. En contraste, el porcentaje de consumidores optimistas se redujo en 9,2 puntos porcentuales (p. p.), hasta alcanzar el 37,8 %.
La confianza disminuyó tanto en hombres (-7,3 puntos) como en mujeres (-4,8 puntos). Por edad, la caída fue más pronunciada entre las personas de 50 años o más y las menores de 35 años.
En cuanto al nivel educativo, la confianza bajó entre las personas con educación primaria o inferior y secundaria, mientras que se mantuvo sin cambios entre quienes tienen educación universitaria.
Menor optimismo
Las percepciones también reflejan un menor optimismo sobre las finanzas de los hogares.
Tanto el Índice de Condiciones Económicas Actuales (ICEA) como el Índice de Expectativas Económicas (IEE) disminuyeron en mayo, al ubicarse en 50,2 y 57,8 puntos, respectivamente (-4,0 y -7,3 puntos en comparación con febrero).
En el ICEA, el porcentaje de personas que se perciben económicamente peor que hace un año aumentó a 23,1 %, mientras que quienes consideran que son malos tiempos para comprar artículos grandes para el hogar aumentaron a 42,7 %.
En cuanto a la compra de bienes duraderos, la valoración sobre la adquisición de vivienda fue más negativa, pues un 45,6 % consideró que son malos tiempos para hacerlo.
La valoración sobre la compra de vehículo se mantuvo similar.
En el IEE, el porcentaje de personas que esperan que su familia esté en una situación económica peor dentro de los próximos 12 meses aumentó a 16,6 % (+7,0 p. p.). Además, el 21,5 % (+5,1 p. p.) considera que la situación de las empresas será peor y el 36,9 % (+6,7 p. p.) prevé tiempos de crisis para el país en los próximos cinco años.
En cuanto a las expectativas sobre tasas de interés e ingresos, los consumidores mostraron una postura más reservada.
El porcentaje de personas que espera aumentos en las tasas de interés durante los próximos 12 meses alcanzó el 37 % (+6,1 p. p.); el de quienes creen que los ingresos familiares serán menores se duplicó hasta el 18 % (+8,3 p. p.), y el 26 % (+7,3 p. p.) espera una disminución en su capacidad de compra.
En términos generales, la administración de Rodrigo Chaves Robles cerró en mayo su gestión con un balance positivo en la evaluación de la política económica. Ese mes, un 38,6 % de los encuestados consideró que se estaba realizando una buena labor.
Sin embargo, las expectativas sobre pobreza y desempleo se deterioraron. El 30,3 % (+4,2 p. p.) espera un aumento de la pobreza y el 34,5 % (-3,8 p. p.) prevé una disminución del desempleo en los próximos 12 meses.

